Contenido divulgativo IMFEREste artículo forma parte del archivo informativo de IMFER Blog. La información médica debe contrastarse con un especialista en reproducción asistida. Consultar con especialista

Revisado por el equipo médico de IMFER, especialistas en reproducción asistida.

Desde el nacimiento de Louise Brown en 1978, el primer bebé concebido por fecundación in vitro, se han realizado millones de ciclos de FIV en todo el mundo y han nacido más de 10 millones de personas gracias a la reproducción asistida. Esta experiencia acumulada permite hoy responder con solvencia científica a una de las preguntas más frecuentes de las parejas que inician un tratamiento: «¿Mi hijo será igual de sano que uno concebido de forma natural?»

💬
¿Tienes preguntas sobre fertilidad?Consulta con nuestros especialistas en IMFER — más de 30 años de experiencia.
Contactar

Conclusión general: los niños de FIV son comparables a los concebidos naturalmente

Los estudios de seguimiento a largo plazo de niños nacidos por FIV, incluidos los adultos jóvenes nacidos en los años 80 y 90, muestran que en términos generales son tan sanos como la población general. Louise Brown, la primera «bebé probeta», nació en 1978 y hoy tiene más de 40 años y es madre de hijos concebidos naturalmente.

Sin embargo, la investigación ha identificado algunos aspectos que merecen atención y que son importantes para dar una información honesta y completa.

Riesgos reales que la ciencia ha identificado

Mayor riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer

Este es el riesgo más consistente y documentado. Ocurre principalmente cuando se transfieren dos o más embriones (embarazos gemelares o triples), que tienen mucho mayor riesgo de parto prematuro. Por eso, la tendencia actual es transferir un solo embrión (transferencia electiva de un embrión, eSET), que reduce drásticamente el riesgo de prematuridad. Con transferencia de embrión único, el riesgo de prematuridad en FIV se equipara al de la concepción natural.

Ligero mayor riesgo de defectos congénitos

Algunos estudios han encontrado un pequeño incremento del riesgo de defectos congénitos en niños de FIV respecto a la población general (de aproximadamente un 2-3% a un 3-4%). Este incremento es pequeño y no está claro si se debe a la técnica en sí o a las características de las parejas que necesitan FIV (mayor edad materna, factores de infertilidad subyacentes). El debate científico sigue abierto.

Síndrome de imprinting

En un porcentaje muy pequeño de casos se han observado alteraciones epigenéticas (de «imprinting» o sellado genético) ligeramente más frecuentes que en la concepción natural, relacionadas con el síndrome de Beckwith-Wiedemann o Angelman. Sin embargo, la frecuencia absoluta es muy baja y no modifica el consejo de que la FIV es segura.

Lo que la ciencia NO ha encontrado

Con igual rigor, los estudios han descartado o minimizado otros riesgos que se temían inicialmente:

  • Sin diferencias en desarrollo neurológico: estudios con seguimiento hasta la adolescencia y edad adulta no encuentran diferencias significativas en inteligencia, lenguaje o desarrollo cognitivo
  • Sin mayor riesgo de cáncer infantil en las grandes cohortes de seguimiento
  • Sin diferencias en salud cardiovascular en adultos jóvenes nacidos por FIV
  • Sin impacto en la fertilidad propia de los nacidos por FIV (aunque los datos a largo plazo siguen acumulándose)

ICSI: ¿es diferente de la FIV convencional?

La ICSI, donde se inyecta directamente un espermatozoide en el óvulo, ha generado la duda de si «saltarse» la barrera natural de selección espermática puede tener consecuencias. Los estudios más amplios sugieren que los resultados en salud de los niños son similares entre FIV convencional e ICSI. Sí existe una ligera mayor frecuencia de anomalías cromosómicas de los cromosomas sexuales (X e Y) en niños de ICSI, especialmente cuando se utiliza en casos de infertilidad masculina genética, porque a veces esta puede transmitirse al hijo varón.

La importancia de la transferencia de embrión único

La recomendación actual de transferir un solo embrión en la mayoría de los casos (especialmente en mujeres jóvenes o con buenos embriones) es la medida más eficaz para equiparar los riesgos perinatales de la FIV a los de la concepción natural. Un embarazo único de FIV tiene prácticamente los mismos riesgos que uno concebido de forma espontánea.

En general, los niños nacidos por FIV con embarazo único a término no necesitan seguimiento diferente al de cualquier otro niño. El pediatra habitual es suficiente. Solo en casos de prematuridad o bajo peso al nacer se requiere seguimiento neonatológico especializado, igual que ocurriría en esas situaciones sin importar cómo fue concebido el bebé.

Los estudios sobre embriones criopreservados (FIV con transferencia diferida) muestran resultados tranquilizadores. De hecho, algunos análisis sugieren que los bebés nacidos de embriones descongelados tienen ligeramente mejor peso al nacer y menos riesgo de prematuridad que los nacidos de transferencia en fresco, posiblemente porque el endometrio en ciclos de descongelación está en un estado más natural. La criopreservación con vitrificación es una técnica muy segura.

Si tienes preguntas sobre la seguridad de los tratamientos de fertilidad o quieres consultar sobre tu situación específica, los especialistas de IMFER te darán información honesta y basada en la evidencia. Descubre también todo sobre el proceso de la FIV.

También puede interesarte: Inseminación artificial: qué es, cómo funciona y cuándo se… y Entrevista a Miguel Ángel Pérez Fernández, especialista en….

Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

¿Necesitas orientación personalizada?

Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.

Visitar imfer.com

Sin comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *