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Uno de los temores que con frecuencia acompañan a las mujeres que deciden ser madres a partir de los 35 o 40 años es si su edad puede suponer un mayor riesgo de sufrir depresión posparto. Esta preocupación, aunque comprensible, no está respaldada por la evidencia científica más reciente. Un estudio realizado por investigadores de la Macquarie University de Australia, que analizó a más de 500 madres primerizas de distintas edades, no encontró diferencias significativas en las tasas de depresión posparto entre madres mayores y más jóvenes. Pero, ¿qué sabemos realmente sobre esta relación?

¿Qué es la depresión posparto y a quién afecta?

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a entre el 10% y el 15% de las madres tras el parto, aunque algunas estimaciones elevan esa cifra hasta el 20% cuando se incluyen formas más leves. Se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, irritabilidad, fatiga extrema, dificultades para vincularse con el bebé, alteraciones del sueño —más allá del inevitable agotamiento del posparto— y, en los casos más graves, pensamientos negativos.

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Es importante distinguir la depresión posparto del llamado «baby blues», que es una respuesta emocional transitoria y muy frecuente en los primeros días tras el parto, relacionada con los cambios hormonales bruscos. El baby blues suele resolverse sola en una o dos semanas; la depresión posparto, en cambio, requiere atención profesional.

Los factores de riesgo conocidos para la depresión posparto incluyen antecedentes personales de depresión o ansiedad, falta de apoyo social y familiar, dificultades en la relación de pareja, complicaciones durante el embarazo o el parto, bebés con problemas de salud y situaciones de estrés económico o laboral intenso. La edad materna, per se, no figura entre los factores de riesgo establecidos.

¿Por qué las madres mayores podrían estar incluso mejor preparadas?

Paradójicamente, algunos estudios sugieren que las mujeres que se convierten en madres a una edad más avanzada podrían afrontar el posparto con mayor estabilidad emocional que las madres más jóvenes, por varias razones:

  • Mayor madurez emocional: las mujeres de más de 35-40 años suelen tener una mayor capacidad para manejar el estrés y las situaciones de incertidumbre, habilidades desarrolladas a lo largo de años de experiencia vital.
  • Decisión más deliberada: muchas madres tardías han esperado y planificado cuidadosamente su maternidad, lo que implica un mayor nivel de preparación y motivación.
  • Mayor estabilidad económica y profesional: la seguridad financiera reduce significativamente uno de los principales factores de estrés del posparto.
  • Red de apoyo consolidada: las mujeres de mayor edad suelen contar con redes sociales más sólidas y con parejas emocionalmente más maduras.

Esto no significa que las madres tardías estén exentas de dificultades. El agotamiento físico del posparto puede ser más intenso a los 40 que a los 25, y la recuperación puede ser más lenta. Pero el riesgo específico de depresión posparto no parece ser mayor.

La importancia del apoyo y la detección precoz

Independientemente de la edad, todas las madres merecen una red de apoyo sólida en el posparto y un sistema sanitario que detecte precozmente los síntomas de depresión posparto. Los controles de salud en el posparto deben incluir una valoración del estado emocional de la madre, no solo de su recuperación física.

Herramientas como la Escala de Depresión Posparto de Edimburgo (EPDS) permiten identificar de forma rápida y sencilla a las mujeres que podrían estar desarrollando una depresión posparto, para ofrecerles apoyo psicológico y, si es necesario, tratamiento farmacológico. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son fundamentales para la recuperación y para el bienestar del bebé.

Conclusión

La maternidad tardía no aumenta el riesgo de depresión posparto. La ciencia desmonta este mito y recuerda que los factores determinantes son otros: el apoyo recibido, la salud mental previa y las circunstancias vitales de cada mujer. Lo que sí es fundamental, con independencia de la edad, es que ninguna madre pase por el posparto sola y que los síntomas de depresión sean detectados y tratados a tiempo. La maternidad, a cualquier edad, merece acompañamiento y cuidado.

Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guia sobre fertilidad y maternidad.

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Equipo Editorial IMFER Blog

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Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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1 Comentario

  1. Ofertas de pañales baratos online 23 de septiembre de 2014

    Yo tuve a mi pequeño muy joven y no sufrí ningún tipo de depresión postparto y no sé porque las madres lo sufren, han tenido a su hijo sano y salvo y ya lo pueden mimar y querer, no entiendo porque les sucede eso

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