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La lactancia materna es ampliamente reconocida por sus beneficios para el bebé, pero la investigación de las últimas décadas ha puesto igualmente de relieve sus efectos protectores sobre la salud de la madre a largo plazo. Más allá de la fase de crianza, amamantar puede tener consecuencias positivas que se extienden hasta 20 o 30 años después del parto.

Lactancia materna e hipertensión: lo que muestra la investigación

Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte, realizado en una muestra de 56.000 mujeres estadounidenses, analizó la relación entre la duración de la lactancia y el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en los 14 años siguientes. Los resultados fueron elocuentes: las mujeres que no habían amamantado o que lo habían hecho durante menos de tres meses eran un 25% más propensas a desarrollar hipertensión que las que habían amamantado durante al menos un año.

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Entre las que no habían amamantado en absoluto, el riesgo de diagnóstico de hipertensión fue un 22% mayor comparado con las que habían dado el pecho seis meses o más. El efecto protector resultó gradual: a más meses de lactancia, mayor protección frente a la hipertensión posterior.

Otros beneficios cardiovasculares y metabólicos de la lactancia

La hipertensión no es el único factor de riesgo cardiovascular que se ve influenciado por la lactancia. Investigaciones previas han documentado también:

  • Menor riesgo de diabetes tipo 2: Las mujeres que amamantan tienen mayor sensibilidad a la insulina durante la lactancia y en los años siguientes.
  • Mejor perfil lipídico: La lactancia contribuye a reducir los niveles de colesterol LDL y triglicéridos.
  • Menor riesgo de cáncer de mama y ovario: La reducción del riesgo de estos cánceres es proporcional a la duración total de la lactancia a lo largo de la vida.
  • Recuperación del peso postparto: La producción de leche consume entre 300 y 500 calorías diarias, lo que facilita la recuperación del peso previo al embarazo.

El mecanismo: hormonas y metabolismo

Los beneficios de la lactancia sobre la salud cardiovascular de la madre se explican en parte por el papel de la oxitocina, liberada en cada toma, que tiene efectos vasodilatadores y ansiolíticos. También influye el «reinicio metabólico» que supone la gestión de las reservas de grasa y glucosa durante la producción de leche.

Desde IMFER animamos a las madres que podamos acompañar en su embarazo a considerar la lactancia con toda la información disponible. No siempre es posible, y no debería generar culpa cuando no lo es, pero cuando sí lo es, los beneficios para la madre van mucho más allá de los primeros meses de vida del bebé.

La lactancia materna y la reducción del riesgo de cáncer

La asociación entre la lactancia materna y la reducción del riesgo de cáncer de mama está bien documentada en la literatura científica. El Fondo Mundial de Investigación del Cáncer estima que cada año adicional de lactancia reduce el riesgo de cáncer de mama en aproximadamente un 4-5%. El mecanismo principal es la reducción de la exposición acumulada a los estrógenos: durante la lactancia, los ciclos menstruales están suprimidos o son menos frecuentes, lo que reduce la estimulación estrogénica del tejido mamario.

Este efecto protector es acumulativo a lo largo de la vida reproductiva: una mujer que amamanta a varios hijos durante períodos prolongados tiene una reducción del riesgo mayor que la que lo hace una sola vez y durante poco tiempo. El riesgo de cáncer de ovario también se ve reducido por la lactancia, aunque el mecanismo es diferente.

La prolactina como moduladora del estrés

Más allá de su función como estimulante de la producción de leche, la prolactina tiene efectos neurobiológicos relevantes sobre el estado de ánimo y la respuesta al estrés. Las madres lactantes muestran, en estudios comparativos, respuestas más moderadas de cortisol ante estresores agudos que las mujeres no lactantes en el mismo período posparto. Este efecto tampón del estrés puede contribuir a la menor incidencia de depresión postparto en madres que amamantan, aunque la relación causal no está completamente establecida ya que las mujeres que deciden amamantar tienden a tener características basales distintas. En IMFER apoyamos la decisión informada sobre lactancia como parte del seguimiento integral de nuestras pacientes.

Puedes leer mas sobre este tema en nuestra guia sobre fertilidad y maternidad.

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Equipo Editorial IMFER Blog

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Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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