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La infertilidad no es un problema exclusivo de mujeres mayores de 35 años. Muchas mujeres jóvenes, con condiciones de salud aparentemente normales, se encuentran con dificultades para quedarse embarazadas después de meses de intentarlo. Conocer cuándo es el momento adecuado para consultar con un especialista puede evitar meses o años de espera innecesaria.

Cuándo se considera que hay un problema de fertilidad

La definición médica de infertilidad es la ausencia de embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin uso de anticoncepción en mujeres menores de 35 años. En mujeres de 35 años o más, ese período se reduce a 6 meses. La razón de esta diferencia es que la reserva ovárica disminuye con la edad y cada ciclo que pasa sin embarazo tiene más relevancia clínica.

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Sin embargo, hay situaciones en que conviene consultar antes de que transcurran esos plazos: ciclos menstruales muy irregulares o ausentes, antecedentes de endometriosis, cirugías pélvicas previas, episodios de enfermedad inflamatoria pélvica, o si la pareja tiene conocimiento previo de un factor masculino.

Causas frecuentes de infertilidad en mujeres jóvenes

Las causas más comunes no siempre son evidentes sin una exploración específica:

  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): La causa más frecuente de anovulación. Afecta a entre el 8% y el 15% de las mujeres en edad fértil y puede tratarse con éxito.
  • Endometriosis: Hasta el 50% de las mujeres con endometriosis presenta dificultades para concebir. Los síntomas pueden ser mínimos o incluso ausentes.
  • Factor tubárico: Las infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la clamidia, pueden dañar las trompas de Falopio sin síntomas aparentes.
  • Fallo ovárico prematuro: Afecta aproximadamente al 1% de las mujeres menores de 40 años. Se detecta mediante análisis hormonales y ecografía.
  • Factor masculino: Hasta en el 40-50% de los casos, el problema está en el semen. Una pareja no puede considerarse evaluada si no se ha realizado un seminograma.

El primer paso: la consulta de fertilidad

Una primera consulta especializada incluye una historia clínica detallada, una ecografía pélvica, análisis hormonales básicos y, si procede, un seminograma del varón. Con esa información ya se puede orientar el diagnóstico y, en muchos casos, identificar una causa tratable.

No consultar a tiempo es uno de los errores más frecuentes. La sensación de que «es demasiado pronto» o el deseo de intentarlo más meses antes de «rendir» puede retrasar un diagnóstico que habría permitido actuar antes. En IMFER atendemos consultas de parejas en todas las etapas del proceso. Puedes ampliar información en nuestra guía completa sobre infertilidad en pareja.

La importancia del estudio básico de fertilidad antes de intentarlo

Muchas parejas llegan a la primera consulta de fertilidad después de meses de intentos frustrados, cuando en realidad el diagnóstico podría haberse obtenido mucho antes con un estudio básico. Un estudio inicial de fertilidad incluye muy pocas pruebas, es relativamente económico y puede resolverse en pocos días. Sin embargo, muchas parejas no lo solicitan porque sienten que «es demasiado pronto» o porque esperan que «el médico de cabecera lo pida».

El médico de cabecera puede y debe derivar a consulta de ginecología o de fertilidad cuando la pareja lleva más de 12 meses intentando concebir sin éxito, o antes si existen factores de riesgo. Sin embargo, en muchos casos existe una barrera de información o de acceso que retrasa esta derivación. La consulta directa con un especialista en fertilidad es siempre una opción disponible.

El factor emocional en el diagnóstico de infertilidad

Recibir un diagnóstico de infertilidad —aunque sea «infertilidad de causa desconocida», la más frecuente— puede ser emocionalmente impactante. La sensación de que algo «no funciona» en el propio cuerpo, la incertidumbre sobre si algún día se llegará a ser padre o madre, y la presión social del entorno pueden generar un duelo real que no siempre es reconocido como tal. Permitirse sentir ese duelo, hablar de él con la pareja y, si hace falta, con un profesional, es parte del proceso de afrontamiento. El diagnóstico no es el final: es el principio de un camino que, en la mayoría de los casos, tiene solución. Consulta nuestra guía de infertilidad en pareja para conocer las opciones disponibles.

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Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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