Revisado por el equipo médico de IMFER | Instituto Murciano de Fertilidad
- Síntomas de la endometriosis: más allá del dolor menstrual
- Cómo se diagnostica la endometriosis
- Endometriosis e infertilidad: ¿cuál es la relación?
- Opciones de tratamiento y fertilidad
- Preguntas frecuentes sobre endometriosis
- ¿La endometriosis tiene cura?
- ¿Si tengo endometriosis puedo quedar embarazada de forma natural?
- ¿El embarazo "cura" la endometriosis?
La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica que afecta a entre el 10% y el 15% de las mujeres en edad reproductiva, lo que la convierte en una de las patologías más prevalentes de la esfera ginecológica. A pesar de su frecuencia, continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada: el tiempo medio entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico definitivo ronda los 7-10 años. Un retraso que tiene consecuencias directas sobre la calidad de vida y, en muchos casos, sobre la fertilidad.
La endometriosis ocurre cuando el tejido similar al endometrio —la capa interna del útero— crece en lugares donde no debería: los ovarios, las trompas de Falopio, el peritoneo, los intestinos o incluso la vejiga. Al igual que el endometrio uterino, este tejido responde a las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual: crece, sangra y se inflama. Pero como no tiene vía de salida, genera inflamación crónica, adherencias y cicatrices que con el tiempo pueden alterar la anatomía reproductiva y reducir la capacidad de concebir.
En este artículo abordamos de forma completa los síntomas que deben despertar la sospecha de endometriosis, cómo se llega al diagnóstico, cuál es su relación con la infertilidad y qué opciones terapéuticas y reproductivas existen para las mujeres afectadas.
Síntomas de la endometriosis: más allá del dolor menstrual
El dolor es el síntoma estrella de la endometriosis, pero no el único. Muchas mujeres normalizan durante años un dolor menstrual intenso porque han crecido escuchando que «los dolores de regla son normales». No lo son cuando condicionan la vida cotidiana. Estos son los síntomas principales que deben motivar una consulta ginecológica:
- Dismenorrea intensa: Dolor muy fuerte antes y durante la menstruación, que no se controla bien con analgésicos habituales y que obliga a ausentarse del trabajo o la escuela.
- Dispareunia: Dolor durante o después de las relaciones sexuales, especialmente en la penetración profunda. Ocurre cuando la endometriosis afecta al fondo de saco de Douglas o al tabique rectovaginal.
- Disquecia: Dolor al defecar, especialmente durante la menstruación, que puede indicar afectación intestinal.
- Disuria: Dolor al orinar o sangre en la orina durante la menstruación, signo de posible afectación vesical.
- Sangrado intermenstrual o menorragia: Sangrado abundante o entre períodos.
- Infertilidad: En muchos casos, la endometriosis se descubre precisamente al investigar la causa de una dificultad para concebir.
- Fatiga crónica: El proceso inflamatorio crónico puede causar un cansancio persistente que no se alivia con el descanso.
Es importante señalar que la intensidad de los síntomas no siempre guarda relación con la gravedad de la enfermedad. Hay mujeres con endometriosis extensa y síntomas leves, y viceversa.
Cómo se diagnostica la endometriosis
El diagnóstico de la endometriosis ha sido históricamente un reto médico. El único diagnóstico definitivo es el anatomopatológico, es decir, el análisis de tejido obtenido durante una laparoscopia. Sin embargo, los avances en las técnicas de imagen permiten hoy en día detectar muchos casos con alta precisión sin necesidad de recurrir a la cirugía.
- Ecografía ginecológica transvaginal: Es la primera herramienta diagnóstica. Un ecógrafo de alta resolución manejado por un especialista experto puede detectar endometriomas ováricos (quistes de endometriosis), nódulos en el tabique rectovaginal y otras manifestaciones pélvicas con buena sensibilidad.
- Resonancia magnética pélvica: Ofrece más información que la ecografía en casos de endometriosis profunda o cuando se sospecha afectación intestinal o ureteral. Es especialmente útil para planificar la cirugía.
- Laparoscopia diagnóstica: Sigue siendo el estándar de oro. Permite visualizar directamente las lesiones, tomar biopsias y, si el cirujano está preparado, tratar las lesiones en el mismo acto quirúrgico.
Actualmente, la tendencia es tratar médicamente o quirúrgicamente basándose en la clínica y en los hallazgos de imagen, reservando la laparoscopia diagnóstica para los casos en que persiste la duda o cuando hay indicación quirúrgica terapéutica.
Endometriosis e infertilidad: ¿cuál es la relación?
Aproximadamente el 30-50% de las mujeres con endometriosis tienen dificultades para concebir. Por otro lado, entre el 25-50% de las mujeres con infertilidad tienen endometriosis. La relación entre ambas es bidireccional y compleja, y actúa a través de varios mecanismos:
- Alteración anatómica: Las adherencias y cicatrices pueden bloquear las trompas, distorsionar la posición de los ovarios o dificultar la captación del óvulo.
- Daño ovárico: Los endometriomas reducen la reserva ovárica, ya que el tejido inflamatorio daña el parénquima ovárico circundante. Esto es especialmente relevante en mujeres que van a someterse a estimulación ovárica para FIV.
- Inflamación del entorno peritoneal: El líquido peritoneal de las mujeres con endometriosis contiene citoquinas inflamatorias que son tóxicas para los espermatozoides, los óvulos y los embriones.
- Alteración de la implantación: La endometriosis puede afectar la receptividad del endometrio, dificultando la implantación del embrión incluso cuando la fertilización se produce con normalidad.
Opciones de tratamiento y fertilidad
El manejo de la endometriosis en mujeres que desean ser madres requiere un enfoque individualizado que equilibre el tratamiento de la enfermedad y la preservación de la función ovárica. Las opciones principales son:
- Cirugía laparoscópica: La extirpación de las lesiones y adherencias puede mejorar las posibilidades de embarazo espontáneo en estadios leves y moderados. Sin embargo, en estadios avanzados o en mujeres con baja reserva ovárica, el beneficio es más limitado y el riesgo de dañar tejido ovárico sano durante la cirugía debe evaluarse cuidadosamente.
- Tratamiento médico: Los agonistas de GnRH, los anticonceptivos hormonales y otros fármacos reducen la actividad de la endometriosis, pero son incompatibles con la búsqueda de embarazo por su efecto anticonceptivo. Se utilizan como preparación previa a la FIV en algunos protocolos.
- Fecundación in vitro (FIV): Es la técnica de reproducción asistida de referencia para las mujeres con endometriosis e infertilidad. Permite superar los factores mecánicos e inflamatorios asociados a la enfermedad. Las tasas de éxito son comparables a las de otras causas de infertilidad cuando la reserva ovárica está conservada.
- Preservación de la fertilidad: En mujeres jóvenes con endometriosis moderada o grave, la vitrificación de óvulos antes de que la enfermedad o su tratamiento quirúrgico deterioren la reserva ovárica es una opción que cada vez más especialistas recomiendan.
Preguntas frecuentes sobre endometriosis
¿La endometriosis tiene cura?
La endometriosis no tiene cura en sentido estricto: es una enfermedad crónica que puede reaparecer incluso tras el tratamiento quirúrgico. Sin embargo, puede controlarse eficazmente con tratamiento médico o quirúrgico, y muchas mujeres con endometriosis logran quedar embarazadas, ya sea de forma natural o con ayuda de la reproducción asistida.
¿Si tengo endometriosis puedo quedar embarazada de forma natural?
Depende del estadio y de las características individuales de cada caso. Las mujeres con endometriosis leve o moderada sin afectación tubárica ni ovárica significativa pueden conseguir el embarazo espontáneamente. En estadios más avanzados o cuando hay otros factores implicados, la reproducción asistida ofrece las mejores tasas de éxito.
¿El embarazo «cura» la endometriosis?
Es un mito frecuente. El embarazo puede suprimir temporalmente la actividad de la endometriosis al eliminar la menstruación durante meses, pero no la elimina ni la cura. Tras el parto y el fin de la lactancia, la enfermedad puede reactivarse con el retorno de los ciclos menstruales.
La endometriosis no tiene por qué ser el fin del sueño de ser madre. Con un diagnóstico temprano, un seguimiento especializado y las herramientas que hoy ofrece la medicina reproductiva, miles de mujeres con endometriosis logran cada año el embarazo que deseaban. Si sospechas que puedes tener endometriosis o si llevas tiempo intentando concebir sin éxito, no esperes más para consultar a un especialista.
Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guia sobre infertilidad en pareja.
¿Tienes dudas sobre tu fertilidad? Consulta con nuestros especialistas en imfer.com
También puede interesarte: FSH y LH en FIV: mejor tasa de embarazo en mujeres mayores de 35 y Hormonas sexuales en hombres y mujeres: lo que compartimos y….
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



Sin comentarios