En el laboratorio de reproducción asistida, la calidad del cultivo embrionario es determinante para el éxito de un ciclo de FIV. Uno de los avances tecnológicos que más ha mejorado la selección embrionaria en los últimos años es el embryoscope, un sistema de incubación con cámara incorporada que permite observar el desarrollo del embrión sin sacarlo del incubador.
¿Qué es el embryoscope?
El embryoscope es un incubador de última generación que mantiene las condiciones óptimas de cultivo (temperatura de 37 °C, concentraciones precisas de CO2 y O2) y que incorpora una cámara que toma imágenes de los embriones automáticamente cada 15-20 minutos a lo largo de todo el periodo de cultivo, habitualmente de 3 a 6 días.
Esta funcionalidad de captura continua genera lo que se denomina time-lapse: una secuencia temporal del desarrollo embrionario que el embriólogo puede analizar en cualquier momento, como si fuera un vídeo acelerado de la vida del embrión desde la fecundación hasta el estadio de blastocisto.
¿Por qué es importante no sacar el embrión del incubador?
En el sistema tradicional, el embriólogo extrae el embrión del incubador para observarlo bajo el microscopio. Cada extracción supone un cambio en las condiciones de temperatura y gases, aunque sea breve, que puede afectar al embrión. Además, la observación puntual solo ofrece una instantánea del desarrollo: si se produce una anomalía en la división celular y se corrige antes de la siguiente observación, pasa inadvertida.
Con el embryoscope, todos los eventos del desarrollo quedan registrados. El embriólogo puede identificar divisiones anómalas, fragmentaciones, divisiones directas (de 1 a 3 células sin pasar por 2) y otras alteraciones que son indicadores de mala calidad embrionaria pero que no se detectarían con la evaluación morfológica puntual tradicional.
El morphokinetics: criterios de selección basados en el tiempo
El estudio del tiempo exacto en que ocurre cada división celular (morphokinetics) ha permitido identificar ventanas temporales óptimas para cada evento del desarrollo embrionario. Los embriones que se dividen dentro de estos rangos tienen mayor probabilidad de implantación. Esta información adicional, que solo el embryoscope puede proporcionar, permite al equipo de IMFER seleccionar con mayor precisión los embriones más adecuados para la transferencia.
Diversos estudios han mostrado que el uso del embryoscope combinado con criterios morphokinéticos mejora las tasas de implantación entre un 10% y un 20% respecto a la selección morfológica convencional. En IMFER disponemos de esta tecnología para ofrecer las mayores posibilidades de éxito en cada ciclo de fecundación in vitro.
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