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El cáncer de cuello de útero es uno de los tumores ginecológicos más prevenibles que existen. A diferencia de otros tipos de cáncer, disponemos de herramientas muy eficaces tanto para detectarlo en sus fases más tempranas como para evitar que llegue a desarrollarse. La clave está en algo aparentemente sencillo pero que muchas mujeres descuidan: no abandonar las revisiones ginecológicas.

El papel del virus del papiloma humano (VPH)

La gran mayoría de los casos de cáncer cervical están relacionados con una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), un virus de transmisión sexual extremadamente frecuente. Se estima que más del 80% de las personas sexualmente activas entran en contacto con alguna cepa de VPH a lo largo de su vida. En la mayoría de los casos, el sistema inmunitario elimina el virus sin que la persona lo sepa. Sin embargo, en un porcentaje de mujeres la infección persiste y puede dar lugar a lesiones precancerosas en el cuello uterino que, de no detectarse a tiempo, evolucionan hacia un cáncer invasivo.

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Las cepas de mayor riesgo oncogénico son el VPH 16 y el VPH 18, responsables de alrededor del 70% de los cánceres cervicales. Existen vacunas muy eficaces frente a estas cepas, incluidas hoy en los calendarios de vacunación de muchas comunidades autónomas en España, tanto para chicas como para chicos.

¿Qué pruebas se realizan en las revisiones?

Las principales herramientas de cribado del cáncer de cuello uterino son la citología cervical (prueba de Papanicolaou) y la prueba de detección del VPH. La citología analiza células extraídas del cuello del útero en busca de alteraciones morfológicas que puedan indicar una lesión precancerosa. La prueba de VPH, más sensible, detecta directamente la presencia del virus.

Las guías clínicas actuales en España recomiendan:

  • Primera citología a los 25 años o cuando se inicien las relaciones sexuales.
  • Entre los 25 y 35 años: citología cada 3 años si los resultados son normales.
  • Entre los 35 y 65 años: prueba combinada de VPH cada 5 años si el resultado es negativo.
  • A partir de los 65 años: puede plantearse el cese del cribado si se han obtenido resultados negativos en las dos últimas pruebas y la mujer no tiene antecedentes de lesiones.

Por qué es importante no abandonar el cribado antes de los 65

Existe la creencia errónea de que una vez superada la menopausia o cierta edad, las revisiones ginecológicas ya no son necesarias. Esta idea es falsa y puede resultar peligrosa. Los estudios demuestran que mantenerse en el programa de cribado hasta los 65 años reduce significativamente el riesgo de desarrollar un cáncer cervical, incluso en mujeres que no presentan síntomas ni factores de riesgo aparentes.

La infección por VPH puede permanecer latente durante años antes de provocar cambios celulares detectables. Una mujer infectada en su juventud que nunca fue adecuadamente cribada puede presentar lesiones precancerosas décadas después, en una época en la que quizás ya no se sienta en riesgo.

Síntomas a los que hay que prestar atención

El cáncer de cuello de útero en sus estadios iniciales suele ser asintomático, lo que refuerza la importancia del cribado regular. En fases más avanzadas pueden aparecer:

  • Sangrado vaginal anormal, especialmente después de las relaciones sexuales o entre menstruaciones.
  • Flujo vaginal inusual, con mal olor o de aspecto diferente al habitual.
  • Dolor pélvico persistente no relacionado con la menstruación.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.

Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental consultar con un ginecólogo sin demora.

Fertilidad y cáncer cervical: una relación importante

El diagnóstico de cáncer de cuello uterino en mujeres jóvenes, o incluso de lesiones precancerosas graves, puede tener implicaciones sobre la fertilidad. Algunos tratamientos, como la conización o la histerectomía, afectan la capacidad reproductiva. Por eso, en IMFER trabajamos con mujeres que han recibido tratamientos ginecológicos oncológicos y desean evaluar sus opciones para tener hijos, ofreciendo un enfoque personalizado e integral.

Puedes leer mas sobre este tema en nuestra guia sobre infertilidad en pareja.

Si tienes dudas sobre tus revisiones ginecológicas, el VPH o cómo un diagnóstico previo puede haber afectado a tu fertilidad, contacta con nuestros especialistas en imfer.com. Prevenir y actuar a tiempo siempre marca la diferencia.

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Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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