Clara Campoamor dijo en el Congreso en 1931: «no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras». Casi cien años después, las mujeres votan, trabajan, estudian, viajan y, también, deciden cuándo y si quieren ser madres. Pero esa libertad conquistada convive con una presión silenciosa que pocas veces se nombra: la del reloj biológico frente al reloj laboral.
La edad materna y la fertilidad: una realidad que merece conversación
En España, la edad media de la primera maternidad supera los 31 años, una de las más altas del mundo. No es una elección casual. Las mujeres retrasan la maternidad porque primero estudian, porque consiguen empleos que no quieren perder, porque buscan estabilidad económica o emocional, porque no han encontrado todavía la persona adecuada. Son decisiones legítimas, fruto de la libertad.
Pero la biología tiene sus propios tiempos, y la reserva ovárica no espera. La fertilidad femenina empieza a disminuir de forma gradual a partir de los 30 años y más rápidamente a partir de los 35. Esto no significa que a los 35 sea imposible el embarazo natural, pero sí que las posibilidades son menores y que, en caso de necesitar ayuda, el tiempo de respuesta a los tratamientos puede ser diferente.
Vitrificación de óvulos: la opción para quien quiere decidir con tiempo
La vitrificación de óvulos ha cambiado radicalmente el panorama para las mujeres que quieren preservar su fertilidad sin renunciar a sus planes profesionales o personales. Congelar óvulos en los años de mayor calidad ovárica, habitualmente entre los 28 y los 35 años, permite postergar la maternidad sin renunciar a ella. Los óvulos vitrificados se conservan de forma indefinida hasta que la mujer decide utilizarlos.
En IMFER realizamos la vitrificación de óvulos desde hace más de una década. Los resultados con óvulos congelados en buenas condiciones de calidad y en edad temprana son comparables a los obtenidos con óvulos frescos. Puedes ampliar la información en nuestra guía de preservación de la fertilidad.
El 8 de marzo en IMFER: un compromiso real
En IMFER, el Día Internacional de la Mujer no es solo una fecha en el calendario. Es un recordatorio de por qué hacemos este trabajo: para que las mujeres tengan más opciones, más control sobre su propio cuerpo y su futuro reproductivo, y más tiempo para tomar decisiones informadas. Cada año atendemos a cientos de mujeres que han llegado a IMFER porque en algún momento de su vida sintieron que las opciones se cerraban. Parte de nuestro trabajo es asegurarnos de que eso ocurra lo menos posible.
¿Tienes dudas sobre este tema? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
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