En el momento del nacimiento, el cordón umbilical que durante nueve meses ha conectado al bebé con la placenta contiene una pequeña cantidad de sangre con propiedades extraordinarias. Esta sangre, rica en células madre hematopoyéticas —las células capaces de originar todos los componentes de la sangre humana—, fue durante mucho tiempo considerada un residuo biológico sin mayor interés. Hoy sabemos que es un recurso médico de enorme valor, y la decisión de conservarla o no es una de las que muchas familias deben tomar antes del parto, con información completa y asesoramiento adecuado.
¿Qué son las células madre del cordón umbilical?
Las células madre hematopoyéticas presentes en la sangre del cordón umbilical tienen la capacidad de generar todos los tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Esta propiedad las convierte en herramientas terapéuticas fundamentales para el tratamiento de enfermedades que afectan al sistema hematológico e inmunológico.
En términos cuantitativos, la cantidad de células madre que contiene la sangre del cordón es limitada pero suficiente para algunos trasplantes, especialmente en niños. Para adultos, la cantidad puede resultar insuficiente como fuente única de células, aunque se han desarrollado técnicas de expansión celular in vitro que permiten multiplicar el número de células antes del trasplante.
Además de las células madre hematopoyéticas, el cordón umbilical también contiene células madre mesenquimales, presentes principalmente en la gelatina de Wharton que rodea los vasos del cordón. Estas células tienen propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras, y son objeto de intensa investigación para aplicaciones en medicina regenerativa.
¿Para qué enfermedades se utilizan?
Los trasplantes de células madre de sangre de cordón umbilical se utilizan actualmente en el tratamiento de más de 80 enfermedades distintas. Entre las más relevantes se encuentran:
- Leucemias y linfomas: La sangre de cordón puede utilizarse para reconstituir el sistema hematopoyético después de tratamientos intensivos de quimioterapia o radioterapia que destruyen la médula ósea.
- Anemia de Fanconi y otras anemias hereditarias graves: El trasplante de células madre sanas puede corregir el defecto genético subyacente.
- Inmunodeficiencias congénitas: Enfermedades como la inmunodeficiencia combinada grave (SCID) pueden tratarse con el trasplante de células madre con sistema inmunológico funcional.
- Enfermedades metabólicas hereditarias: Algunas enfermedades de depósito, como la enfermedad de Hurler, responden favorablemente al trasplante de células madre de cordón.
Además, la investigación en curso está evaluando el potencial terapéutico de las células madre del cordón en enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral, la diabetes tipo 1, y diversas enfermedades autoinmunes, aunque estas aplicaciones siguen siendo experimentales.
Bancos públicos versus bancos privados: una decisión importante
Cuando una familia decide conservar la sangre del cordón umbilical, se enfrenta a una primera decisión fundamental: donarlo a un banco público o conservarlo en un banco privado.
Los bancos públicos almacenan la sangre donada de forma gratuita para el donante y la ponen a disposición de cualquier paciente en el mundo que la necesite. En España, la Red de Bancos de Sangre de Cordón coordina la donación y distribución de estas unidades. La donación a un banco público es altruista y tiene un enorme valor social.
Los bancos privados, en cambio, conservan la sangre del cordón de forma exclusiva para el uso de la familia que la ha depositado, con un coste que habitualmente oscila entre 1.500 y 3.000 euros por la extracción inicial, más una tarifa anual de mantenimiento. La principal ventaja teórica es la disponibilidad inmediata y la compatibilidad garantizada si el propio niño llegara a necesitarla. Sin embargo, los organismos científicos y las autoridades sanitarias de la mayoría de los países coinciden en que la probabilidad de que un niño sano necesite sus propias células de cordón a lo largo de su vida es muy baja —estimada en menos del 0,05%—. Además, en caso de enfermedades de origen genético, las propias células del niño tendrían el mismo defecto.
Las sociedades científicas de hematología y pediatría recomiendan la donación a bancos públicos como la opción de mayor impacto social y utilidad médica, sin perjuicio de que cada familia tome su propia decisión con información completa.
Conclusión
La sangre del cordón umbilical es un recurso biológico de gran valor que ha salvado miles de vidas en todo el mundo. La decisión de conservarla o donarla es personal y debe tomarse con información contrastada y sin presiones. Lo que resulta indudable es que, ya sea a través de la donación pública o de la conservación privada, la sangre del cordón es una oportunidad única que solo está disponible en el momento del parto. Informarse con antelación es fundamental para poder tomar la mejor decisión para cada familia y para la sociedad en su conjunto.
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1 Comentario
Según he leído en un artículo, una de las ventajas más fuertes de la conservación es combatir la leucemia, esperemos que esto siga así: http://bit.ly/pzPeBb