«Si te relajas, quedas embarazada». Esta frase, repetida con frecuencia y buena intención por familiares y amigos, puede resultar especialmente dolorosa para las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción asistida. Implica, aunque sea sin quererlo, que el estrés emocional que acompaña a la búsqueda del embarazo y a las propias técnicas de FIV podría estar saboteando las posibilidades de éxito. Sin embargo, la evidencia científica más robusta disponible hasta la fecha ofrece un mensaje tranquilizador y necesario: el estrés emocional no reduce las tasas de éxito de la FIV.
Lo que dice la ciencia sobre el estrés y la FIV
Durante años, la hipótesis de que el estrés psicológico podría interferir negativamente con los resultados de la FIV circuló tanto en el ámbito médico como en el divulgativo. Esta idea tenía una base fisiológica aparentemente razonable: el estrés crónico activa el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, elevando los niveles de cortisol, que a su vez puede interferir con el eje hormonal reproductivo.
Sin embargo, cuando los investigadores han examinado esta hipótesis en estudios clínicos de calidad, los resultados han sido consistentemente negativos. El análisis más amplio y citado sobre esta cuestión fue publicado en la revista British Medical Journal (BMJ) e incluyó datos de más de 3.500 mujeres sometidas a tratamientos de reproducción asistida. Sus conclusiones fueron claras:
- No se encontró ninguna diferencia estadísticamente significativa en las tasas de embarazo entre las mujeres con niveles altos de estrés o ansiedad y las que presentaban niveles bajos antes o durante el tratamiento.
- El estado emocional de las pacientes no predijo los resultados del ciclo de FIV ni en términos de embarazo clínico ni en términos de recién nacido vivo.
- Estos resultados se mantuvieron incluso cuando se analizaron por separado distintos tipos de estrés: estrés general, ansiedad específica relacionada con la infertilidad y síntomas depresivos.
Otros metaanálisis posteriores han confirmado estos hallazgos, reforzando el mensaje de que las mujeres no deben culparse ni sentirse responsables de un ciclo fallido por haber estado ansiosas o emocionalmente afectadas durante el proceso.
Cuidar el bienestar emocional, aunque no afecte al resultado
Que el estrés no reduzca las posibilidades de embarazo no significa que el bienestar emocional sea irrelevante durante un tratamiento de reproducción asistida. Al contrario: la FIV es un proceso físicamente exigente, emocionalmente intenso y, con frecuencia, económicamente gravoso. Cuidar la salud mental durante este período es una necesidad en sí misma, independientemente de su impacto sobre los resultados reproductivos.
Estrategias que pueden ayudar a gestionar el estrés durante la FIV:
- Información y comunicación: Comprender bien cada fase del tratamiento reduce la incertidumbre y la ansiedad. No dudes en hacer todas las preguntas que necesites a tu equipo médico.
- Apoyo psicológico especializado: La psicología perinatal y de la infertilidad ofrece herramientas específicas para afrontar el proceso de FIV con mayor fortaleza emocional. Muchos centros incluyen este servicio dentro de su equipo multidisciplinar.
- Grupos de apoyo: Compartir la experiencia con otras personas que viven situaciones similares puede ser enormemente aliviador y empoderador.
- Técnicas de relajación: El mindfulness, el yoga, la meditación o simplemente las actividades que producen placer y distracción pueden reducir los síntomas de ansiedad, aunque no modifiquen el resultado del tratamiento.
- Comunicación en pareja: La infertilidad puede generar tensiones en la relación de pareja. Hablar abiertamente, compartir las emociones y apoyarse mutuamente es fundamental.
Conclusión
Las mujeres que pasan por un tratamiento de FIV no están «haciendo algo mal» si se sienten ansiosas, tristes o emocionalmente sobrecargadas. Estas emociones son una respuesta completamente normal ante una situación de gran exigencia y carga emocional. Y lo que es fundamental recordar es que esas emociones no están reduciendo sus posibilidades de éxito. En IMFER acompañamos a nuestras pacientes no solo en el proceso médico, sino también en el emocional, con un equipo de profesionales dedicados a ofrecer el apoyo integral que cada persona necesita a lo largo de su tratamiento.
Puedes leer mas sobre este tema en nuestra guia completa sobre FIV.
¿Tienes dudas sobre tu fertilidad? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
También puede interesarte: Incubadoras con cámara: un avance clave en la FIV y Historia de la FIV: el primer bebé probeta y su legado.
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



Sin comentarios