Durante las primeras décadas de la reproducción asistida, los embarazos múltiples eran una realidad frecuente y, paradójicamente, celebrada. Transferir varios embriones a la vez aumentaba las probabilidades de embarazo, y la imagen de gemelos o trillizos nacidos gracias a la fecundación in vitro se asociaba al éxito de la técnica. Sin embargo, la evidencia científica fue acumulándose y el paradigma cambió: los embarazos múltiples conllevan riesgos significativos para la madre y los bebés, y la medicina reproductiva moderna ha hecho del embarazo único su principal objetivo de calidad.
Por qué los embarazos múltiples son un riesgo, no un beneficio
Aunque la idea de tener dos o más bebés de una vez puede parecer atractiva desde la perspectiva de completar más rápidamente el proyecto familiar, los embarazos múltiples están asociados a complicaciones médicas de gravedad tanto para la madre como para los bebés:
- Para la madre: Mayor riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia, anemia, parto prematuro, hemorragia posparto, cesárea y complicaciones quirúrgicas.
- Para los bebés: La prematuridad es la principal consecuencia. Los gemelos nacen de media entre las semanas 36-37, y los trillizos antes de la semana 34. La prematuridad se asocia a un mayor riesgo de problemas respiratorios, neurológicos, digestivos y visuales. El bajo peso al nacer también incrementa la morbimortalidad neonatal.
- A largo plazo: Los bebés prematuros tienen mayor probabilidad de presentar dificultades de aprendizaje, problemas de desarrollo motor y mayor vulnerabilidad a ciertas enfermedades crónicas.
En términos de salud pública, los embarazos múltiples derivados de la reproducción asistida suponen un mayor consumo de recursos sanitarios en unidades de neonatología y cuidados intensivos pediátricos.
Estrategias actuales para reducir la tasa de gestación múltiple
La medicina reproductiva ha desarrollado y aplicado en los últimos años un conjunto de estrategias que han conseguido reducir de forma muy significativa la tasa de embarazos múltiples en los tratamientos de fecundación in vitro:
- Transferencia electiva de embrión único (eSET): Es la estrategia más importante. Consiste en transferir un solo embrión por ciclo, seleccionando el que presente mejores condiciones de desarrollo. Gracias a las mejoras en los sistemas de cultivo de embriones y en los criterios de selección, las tasas de embarazo con un único embrión transferido son hoy comparables a las de la transferencia de dos embriones en muchos grupos de pacientes.
- Mejora en la selección embrionaria: El estudio morfológico detallado del embrión en el laboratorio, que evalúa parámetros como el número de células, la velocidad de división y la ausencia de fragmentación, permite identificar los embriones con mayor potencial implantatorio. Los sistemas de time-lapse permiten observar el desarrollo embrionario de forma continua y sin perturbar el cultivo.
- Test genético preimplantacional (PGT-A): El estudio cromosómico del embrión antes de la transferencia permite identificar los embriones euploides (con el número correcto de cromosomas), que tienen mayor tasa de implantación. Seleccionar un único embrión euploide para transferir optimiza las posibilidades de éxito y reduce la necesidad de transferir varios embriones.
- Cultivo extendido hasta blastocisto: Cultivar los embriones hasta el estadio de blastocisto (días 5-6 del desarrollo) permite una selección natural más eficaz: solo los embriones con mayor potencial de desarrollo alcanzan ese estadio. La tasa de implantación del blastocisto es superior a la del embrión en estadio de día 3.
- Protocolos clínicos y formación continuada: Los centros de reproducción asistida líderes en Europa aplican protocolos internos que limitan el número de embriones transferidos en función de la edad de la paciente, el número de ciclos previos y la calidad embrionaria. La formación de los equipos en los beneficios del embrión único es también parte del cambio cultural.
Resultados: la tasa de múltiples ha bajado drásticamente
La implementación progresiva de la política de transferencia de embrión único ha producido resultados muy positivos. En países como Finlandia, Suecia o Bélgica, donde esta política se aplica de forma generalizada, la tasa de embarazos múltiples derivados de la FIV se ha reducido hasta cifras cercanas al 5-8%, desde el 25-30% que se alcanzaba a finales de los años 90.
En España, la tendencia también es claramente hacia la reducción de los embarazos múltiples. La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) promueve activamente la transferencia electiva de embrión único como estándar de calidad en los centros de reproducción asistida.
Conclusión
La reducción de los embarazos múltiples es uno de los grandes avances de la medicina reproductiva moderna. El objetivo de la reproducción asistida actual no es solo lograr el embarazo, sino lograr un embarazo único, sano y a término, con el menor riesgo posible para la madre y el bebé. Las herramientas tecnológicas y los criterios clínicos actuales hacen que este objetivo sea alcanzable para la mayoría de las parejas que acuden a un centro especializado de referencia.
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Sin comentarios
Me parece muy bien que intenten reducir los embarazos multiples, ya que como bien dicen no son seguros ni para la madre ni para los bebes.
A mi me hicieron FIV, y tuve mucha suerte. Disfrute de un embarazo normal (dentro de lo que cabe), pero una chica con la que coincidi muchas veces en la clinica, tuvo uno de esos embarazos y lo paso mal.