El cáncer de mama y la fertilidad son dos realidades que, cuando se cruzan en la vida de una mujer, plantean retos médicos y emocionales de gran envergadura. El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre las mujeres en España y en el mundo occidental, y afecta con mayor frecuencia a mujeres en edad reproductiva de lo que podría pensarse. Comprender la relación entre esta enfermedad y la capacidad reproductiva, así como las opciones disponibles para preservar la fertilidad antes y después del tratamiento oncológico, es fundamental para que las pacientes puedan tomar decisiones informadas y con perspectiva de futuro.
El cáncer de mama: datos clave y factores de riesgo reproductivos
En España se diagnostican alrededor de 34.000 nuevos casos de cáncer de mama cada año, lo que lo convierte en el tumor más frecuente entre las mujeres con diferencia. Aunque la incidencia aumenta con la edad y es más elevada en mujeres postmenopáusicas, un porcentaje significativo de los casos se diagnostica en mujeres en edad reproductiva, es decir, menores de 45-50 años. Esto convierte la preservación de la fertilidad en una cuestión clínicamente relevante para muchas pacientes oncológicas.
Entre los factores reproductivos y hormonales que se han asociado a un mayor riesgo de cáncer de mama se encuentran la menarca temprana (primera menstruación antes de los 12 años), la menopausia tardía, la nuliparidad (no haber tenido hijos) y el primer embarazo después de los 30 años. En sentido contrario, la lactancia materna y la maternidad temprana se asocian a un efecto protector sobre el riesgo de desarrollar este tumor. Sin embargo, es importante señalar que estos son factores estadísticos de riesgo, no determinantes: muchas mujeres con todos los factores de riesgo nunca desarrollan cáncer de mama, y muchas pacientes diagnosticadas no tienen ninguno de estos factores.
Cómo afectan los tratamientos oncológicos a la fertilidad femenina
Los tratamientos para el cáncer de mama pueden tener un impacto significativo sobre la fertilidad de la mujer. La quimioterapia, en función de los fármacos utilizados y las dosis empleadas, puede dañar los folículos ováricos y reducir la reserva ovárica de forma temporal o permanente. Los agentes alquilantes, como la ciclofosfamida, son los de mayor potencial gonadotóxico. La radioterapia, si se aplica cerca de los ovarios, también puede afectar a la función ovárica. El tratamiento hormonal prolongado con tamoxifeno, que se prescribe habitualmente durante cinco a diez años en tumores con receptores hormonales positivos, no daña directamente los ovarios pero supone un retraso significativo en la posibilidad de buscar el embarazo.
Ante este escenario, la oncofertilidad, una especialidad que combina la oncología y la medicina reproductiva, ha desarrollado estrategias para preservar la fertilidad de las pacientes antes de iniciar el tratamiento. La vitrificación de óvulos o de embriones antes de la quimioterapia es hoy la técnica más eficaz y consolidada para este fin. En algunos casos también se recurre a la vitrificación de tejido ovárico, una técnica más experimental pero que ha dado ya sus primeros resultados satisfactorios.
Embarazo después del cáncer de mama: ¿es seguro?
Una de las preguntas más frecuentes entre las mujeres jóvenes que han superado un cáncer de mama es si podrán quedarse embarazadas en el futuro y si hacerlo supone un riesgo de recaída. La evidencia científica disponible es tranquilizadora: los estudios realizados hasta la fecha no han encontrado que el embarazo posterior al tratamiento del cáncer de mama aumente el riesgo de recaída, incluso en tumores con receptores hormonales positivos. De hecho, algunos estudios sugieren un posible efecto protector del embarazo posterior, aunque este dato debe interpretarse con cautela.
La recomendación habitual es esperar al menos dos años tras finalizar el tratamiento antes de buscar el embarazo, período en el que el riesgo de recaída es más elevado y durante el cual es importante mantener el tratamiento hormonal si estaba prescrito. Cada caso debe ser evaluado de forma individualizada por el equipo oncológico y reproductivo, con una toma de decisiones compartida que respete los deseos y los valores de la paciente.
- El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres en España, con unos 34.000 casos anuales.
- La quimioterapia puede reducir la reserva ovárica de forma significativa, especialmente los agentes alquilantes.
- La vitrificación de óvulos antes del tratamiento es la técnica más eficaz para preservar la fertilidad.
- El embarazo posterior al cáncer de mama no aumenta el riesgo de recaída según la evidencia disponible.
Conclusión: fertilidad y oncología, una alianza necesaria
La relación entre el cáncer de mama y la fertilidad es un campo de la medicina que ha evolucionado enormemente en las últimas décadas, ofreciendo a las mujeres jóvenes con diagnóstico oncológico opciones reales para preservar su capacidad reproductiva y su proyecto de maternidad. La clave está en la coordinación precoz entre oncólogos y especialistas en reproducción asistida, en la información completa y accesible para las pacientes y en el respeto a su autonomía para decidir sobre su propio futuro. En IMFER trabajamos con un enfoque integral para acompañar a las pacientes oncológicas en este camino.
Te recomendamos consultar nuestra guia sobre infertilidad en pareja para informacion mas detallada.
¿Tienes dudas sobre tu fertilidad? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
También puede interesarte: FSH y LH en FIV: mejor tasa de embarazo en mujeres mayores de 35 y Hormonas sexuales en hombres y mujeres: lo que compartimos y….
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



1 Comentario
hace poco me hice el examen de mama y ma salio que tengo nodulos sospechosos el medico mme recomienda que tiene que hacerme una biosia y estoy un poco nerviosa eso que tengo es malo tengo 50 años el medico me dice que lo tengo que hacer lo mas pronto posible