El embarazo transforma el cuerpo de la mujer de formas que a veces sorprenden incluso a quienes ya han pasado por esta experiencia. Entre los cambios menos conocidos pero más frecuentes están los que afectan a la visión. La mayoría son temporales y desaparecen tras el parto, pero algunos pueden ser señal de algo que requiere atención médica. Saber distinguir unos de otros es importante.
- Por qué cambia la vista en el embarazo
- Cambios visuales normales durante el embarazo
- Variación de la graduación
- Intolerancia a las lentillas
- Sequedad ocular
- Sensibilidad a la luz
- Cuándo la vista puede ser señal de alarma
- Visión borrosa repentina o alteraciones del campo visual
- Preeclampsia y visión
- Diabetes gestacional y retina
- Reproducción asistida y visión: algún matiz
- Recomendaciones prácticas para el cuidado ocular en el embarazo
- Preguntas frecuentes sobre la vista en el embarazo
Por qué cambia la vista en el embarazo
Los cambios visuales durante la gestación tienen varias causas, todas relacionadas con las transformaciones fisiológicas del embarazo:
- Cambios hormonales: Los niveles elevados de progesterona y estrógenos alteran la composición y el grosor de la córnea, modificando ligeramente la curvatura de la superficie ocular. Esto puede provocar cambios temporales en la graduación.
- Retención de líquidos: La mayor retención de agua que ocurre durante el embarazo también afecta a los tejidos del ojo, incluida la córnea, modificando su curvatura y, por tanto, la agudeza visual.
- Aumento del volumen sanguíneo: El volumen de sangre aumenta un 40-50% durante la gestación, lo que puede afectar a la presión intraocular y a la perfusión de los vasos de la retina.
- Cambios en la producción de lágrima: Muchas embarazadas experimentan sequedad ocular o, paradójicamente, lagrimeo excesivo, por alteración en la cantidad y composición de la película lagrimal.
Cambios visuales normales durante el embarazo
Variación de la graduación
Es posible que durante el embarazo notes que tus gafas o lentes de contacto no te ven tan bien como antes. Los cambios en la córnea pueden modificar temporalmente la graduación entre -0,25 y -0,75 dioptrías en algunas mujeres. Por eso, los oftalmólogos recomiendan no cambiar la prescripción de gafas durante el embarazo, ya que la visión volverá a su estado previo semanas o meses después del parto.
Intolerancia a las lentillas
La combinación de cambios en la curvatura corneal y reducción de la producción de lágrima puede hacer que las lentillas resulten incómodas o que sea imposible llevarlas durante horas. Si estás embarazada y usas lentes de contacto, consulta con tu óptico o tu oftalmólogo para ajustar el tiempo de uso o cambiar temporalmente a gafas.
Sequedad ocular
La sequedad es una de las molestias oculares más frecuentes en el embarazo. Se manifiesta como sensación de arenilla, picor, escozor o ligera visión borrosa que mejora momentáneamente al parpadear. Las lágrimas artificiales sin conservantes son seguras y eficaces para aliviarla.
Sensibilidad a la luz
Algunas gestantes refieren mayor sensibilidad a la luz brillante (fotofobia) durante el embarazo. Generalmente se asocia a la migraña gestacional o a cambios en la presión intraocular.
Cuándo la vista puede ser señal de alarma
Aunque la mayoría de cambios visuales en el embarazo son benignos, hay síntomas que deben evaluarse de forma urgente porque pueden indicar complicaciones graves:
Visión borrosa repentina o alteraciones del campo visual
La pérdida brusca de visión, los destellos luminosos (fotopsias), las moscas volantes (miodesopsias) de aparición reciente o los defectos en el campo visual son síntomas que hay que comunicar inmediatamente al ginecólogo. En el contexto del embarazo, especialmente en el tercer trimestre, pueden ser síntomas de preeclampsia.
Preeclampsia y visión
La preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por tensión arterial elevada y afectación de órganos diana. Entre sus síntomas pueden estar los alteraciones visuales: visión borrosa, destellos, pérdida parcial del campo visual o visión doble. Si presentas cualquiera de estos síntomas junto con dolor de cabeza intenso, hinchazón brusca de cara y manos o dolor en el epigastrio, acude a urgencias sin demora.
Diabetes gestacional y retina
Las mujeres con diabetes pregestacional (tipo 1 o tipo 2) que se quedan embarazadas deben hacerse una revisión oftalmológica al inicio del embarazo y seguimiento periódico, ya que el embarazo puede acelerar la progresión de la retinopatía diabética. La diabetes gestacional raramente causa problemas retinianos en el propio embarazo, pero sí es un factor de riesgo a largo plazo.
Reproducción asistida y visión: algún matiz
Las mujeres que se someten a estimulación ovárica para FIV reciben dosis elevadas de hormonas durante la fase de estimulación. En casos de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), los cambios en el volumen de líquidos corporales pueden provocar alteraciones visuales temporales. Si notas cambios en la visión durante la fase de estimulación o tras la transferencia embrionaria, comunícalo a tu clínica de reproducción asistida.
Recomendaciones prácticas para el cuidado ocular en el embarazo
- No cambies la prescripción de gafas o lentillas durante la gestación.
- Usa lágrimas artificiales sin conservantes si tienes sequedad ocular.
- Protege tus ojos del sol con gafas homologadas (la fotosensibilidad puede aumentar).
- Comenta a tu ginecólogo cualquier cambio visual que notes, aunque te parezca leve.
- Si tienes diabetes, no olvides la revisión oftalmológica al inicio del embarazo.
- Acude a urgencias ante pérdida brusca de visión, destellos intensos o visión doble.
Preguntas frecuentes sobre la vista en el embarazo
Una ligera visión borrosa temporal es frecuente y suele deberse a cambios en la córnea por las hormonas y la retención de líquidos. Sin embargo, si la visión borrosa es repentina, intensa o se acompaña de otros síntomas como dolor de cabeza o tensión alta, consulta con tu médico de inmediato.
No. La cirugía refractiva (LASIK u otras técnicas) está contraindicada durante el embarazo y la lactancia. Los cambios en la curvatura corneal son temporales y la graduación puede variar; por eso, conviene esperar al menos tres meses tras el final de la lactancia para valorar la operación.
No son peligrosas, pero muchas mujeres las toleran peor por la sequedad ocular y los cambios en la córnea. Si te resultan incómodas, alterna con gafas. Consulta con tu óptico si la incomodidad persiste.
No, pero deben tomarse en serio. Los destellos (fotopsias) pueden deberse a migraña con aura, a cambios en el vítreo o, en el contexto del tercer trimestre con tensión arterial elevada, a preeclampsia. Siempre comunícaselo a tu ginecólogo para descartar causas graves.
En IMFER acompañamos a nuestras pacientes durante todo el proceso reproductivo, desde el tratamiento hasta el seguimiento del embarazo. Si tienes dudas sobre tu salud durante la gestación, nuestro equipo está disponible para ayudarte.
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



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