Revisado por el equipo médico de IMFER | Instituto Murciano de Fertilidad
- Lo que la biología dice sobre la fertilidad según la edad
- La maternidad en la treintena: una realidad creciente en España
- Opciones para quienes quieren preservar su fertilidad
- Preguntas frecuentes sobre edad y fertilidad
- ¿Existe una "mejor edad" ideal para ser madre?
- Si tengo 38 años y quiero quedarme embarazada, ¿qué opciones tengo?
- ¿Es verdad que los hombres no tienen reloj biológico?
Es una de las preguntas que más veces se formula en la consulta de fertilidad, aunque generalmente en voz baja o de forma indirecta: «¿Cuándo es el mejor momento para intentarlo?» La respuesta médica y la respuesta vital no siempre coinciden, y eso genera una tensión real en muchas mujeres y parejas que sienten que el reloj biológico y el reloj social no marchan al mismo ritmo.
Desde el punto de vista estrictamente biológico, la fertilidad femenina alcanza su pico entre los 20 y los 30 años. A partir de ahí, la capacidad reproductiva va disminuyendo de forma progresiva, con una caída más pronunciada después de los 35 y muy significativa después de los 40. Sin embargo, reducir la decisión de ser madre a una ecuación biológica sería simplificar enormemente algo que implica mucho más: estabilidad emocional, económica, de pareja y de proyecto vital.
En este artículo analizamos qué dice la ciencia sobre la edad y la fertilidad, qué opciones existen para quienes desean postergar la maternidad y cómo la medicina reproductiva actual puede acompañar ese proceso con herramientas cada vez más eficaces.
Lo que la biología dice sobre la fertilidad según la edad
La reserva ovárica de una mujer —es decir, el número de óvulos disponibles— no crece con el paso del tiempo, sino que decrece. Una mujer nace con todos los óvulos que tendrá a lo largo de su vida: entre uno y dos millones de folículos en el momento del nacimiento, de los cuales solo unos 400.000 permanecen en la pubertad y apenas unos 1.000 en la menopausia. Cada ciclo menstrual, no solo se libera un óvulo, sino que varios folículos se «consumen» sin llegar a madurar.
Además de la cantidad, también la calidad ovocitaria disminuye con la edad. Los óvulos de mujeres mayores de 35 años tienen mayor probabilidad de presentar alteraciones cromosómicas, lo que explica el aumento del riesgo de aborto espontáneo y de anomalías genéticas en el feto a medida que avanza la edad materna.
Con todo esto, las estadísticas muestran que:
- Entre los 20 y los 30 años, la probabilidad de embarazo natural en cada ciclo es de aproximadamente un 20-25%.
- Entre los 30 y los 35 años, desciende hasta un 15-20%.
- A partir de los 35, la probabilidad por ciclo baja al 10-15%.
- Después de los 40, se sitúa en torno al 5% o menos.
Estas cifras se refieren a embarazo natural. Con técnicas de reproducción asistida y, especialmente, con óvulos donados, las tasas de éxito se mantienen mucho más altas independientemente de la edad de la receptora.
La maternidad en la treintena: una realidad creciente en España
La edad media de la maternidad en España no ha dejado de aumentar en las últimas décadas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres españolas tienen su primer hijo cada vez más tarde: hoy, la edad media del primer parto supera los 31 años, y cada vez son más las mujeres que se convierten en madres entre los 35 y los 40 años.
Este retraso responde a múltiples factores sociales: mayor tiempo dedicado a la formación académica, incorporación plena al mercado laboral, inestabilidad económica, dificultades de acceso a la vivienda y un cambio profundo en la concepción del proyecto vital. Posponer la maternidad no es una irresponsabilidad; es una decisión tomada en un contexto determinado.
El problema surge cuando la biología no acompaña ese retraso. Por eso, conocer el estado de la propia fertilidad —a través de estudios de reserva ovárica como la hormona antimülleriana o el recuento de folículos antrales— puede ser muy útil para tomar decisiones con información real, no con supuestos.
Opciones para quienes quieren preservar su fertilidad
La medicina reproductiva ofrece hoy una herramienta especialmente valiosa para las mujeres que desean posponer la maternidad sin renunciar a sus posibilidades futuras: la vitrificación de óvulos. Esta técnica permite extraer y congelar óvulos en el momento de mayor calidad biológica para utilizarlos años después, cuando la mujer esté lista para intentar el embarazo.
La vitrificación es especialmente recomendable antes de los 35 años, cuando la calidad ovocitaria es aún óptima. Cuanto más jóvenes sean los óvulos en el momento de la congelación, mejores serán las probabilidades de éxito en el futuro. No obstante, también tiene sentido realizarla entre los 35 y los 38 años, siempre que la reserva ovárica lo permita.
Otra opción, cuando ya no es posible utilizar óvulos propios con garantías, es la donación de óvulos: una técnica segura, bien regulada en España y con altísimas tasas de éxito que permite a mujeres de distintas edades lograr un embarazo con toda la información y el apoyo médico necesarios.
Preguntas frecuentes sobre edad y fertilidad
¿Existe una «mejor edad» ideal para ser madre?
Desde el punto de vista biológico, la fertilidad es máxima entre los 20 y los 30 años. Sin embargo, la decisión de ser madre no es solo biológica: implica circunstancias personales, económicas y emocionales. Lo más importante es conocer el estado de tu fertilidad en el momento actual y planificar con información real. Una consulta de orientación en IMFER puede darte ese diagnóstico de partida.
Si tengo 38 años y quiero quedarme embarazada, ¿qué opciones tengo?
A los 38 años aún es posible concebir con óvulos propios, aunque las probabilidades son menores que a edades más jóvenes. Lo ideal es realizar cuanto antes un estudio de fertilidad que incluya reserva ovárica y, en paralelo, valorar si es un buen momento para iniciar un tratamiento. La FIV con diagnóstico genético preimplantacional (PGT) puede mejorar significativamente las tasas de éxito en esta franja de edad.
¿Es verdad que los hombres no tienen reloj biológico?
No exactamente. Aunque la fertilidad masculina disminuye de manera menos abrupta que la femenina, también se ve afectada con la edad. A partir de los 45-50 años, la calidad del semen puede deteriorarse y aumenta el riesgo de alteraciones genéticas en los espermatozoides. La edad paterna también es un factor a considerar en el estudio de fertilidad de la pareja.
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