Durante los primeros años de la fecundación in vitro, era habitual que los tratamientos resultasen en embarazos gemelares o incluso de trillizos. Para muchas parejas parecía una bendición duplicada. Para la medicina reproductiva, representaba un problema de salud pública que había que abordar.
Hoy las cosas han cambiado radicalmente. Las principales clínicas de reproducción asistida de España y Europa transfieren mayoritariamente un único embrión por ciclo, y los embarazos múltiples han caído de forma drástica. Hay razones médicas de peso detrás de ese cambio.
¿Por qué la FIV produce gemelos con más frecuencia que el embarazo natural?
En un embarazo espontáneo, la probabilidad de tener gemelos es de aproximadamente el 1-2%. En la FIV, hasta hace relativamente poco, el porcentaje era muy superior porque la práctica habitual era transferir dos o tres embriones al útero para maximizar las posibilidades de que al menos uno se implantara.
La lógica era comprensible: las técnicas de cultivo y selección embrionaria no eran tan precisas como ahora, y transferir varios embriones compensaba la incertidumbre. El problema es que cuando dos o tres se implantaban simultáneamente, el embarazo se convertía en múltiple, con todos los riesgos que eso conlleva.
Los riesgos reales del embarazo múltiple
Un embarazo gemelar o de trillizos no es simplemente «dos o tres bebés a la vez». Es un embarazo de alto riesgo obstétrico para la madre y para los fetos:
- Parto prematuro: el 50% de los gemelos nace antes de las 37 semanas; en los trillizos, ese porcentaje supera el 90%
- Bajo peso al nacer: directamente relacionado con la prematuridad y con más consecuencias a largo plazo
- Síndrome de transfusión feto-fetal: en gemelos monocoriales, una complicación grave que puede poner en peligro a ambos fetos
- Mayor riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia y hemorragia posparto para la madre
- Mayor mortalidad perinatal: la tasa de mortalidad en recién nacidos de partos múltiples triplica a la de partos únicos
El caso extremo que generó un debate mundial fue el de Nadya Suleman, la mujer estadounidense que en 2009 dio a luz a ocho bebés fruto de un ciclo de FIV en el que se transfirieron seis embriones. Seis de los ocho sobrevivieron, pero el caso ?considerado una mala práctica médica? impulsó cambios regulatorios en muchos países.
El giro hacia la transferencia de embrión único (SET)
A partir de los años 2000, la mejora en las técnicas de cultivo embrionario, la introducción del cultivo hasta blastocisto (día 5-6) y el desarrollo del diagnóstico genético preimplantacional (DGP) permitieron seleccionar con mucha más precisión el embrión con mayor potencial de implantación. Eso hizo posible la transferencia electiva de embrión único (eSET, por sus siglas en inglés) sin sacrificar tasas de éxito.
En España, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) recomienda desde hace años la transferencia de un único embrión en la mayoría de los casos, especialmente en mujeres jóvenes con buenos embriones disponibles. Los embriones sobrantes se criopreservan para usos futuros. El resultado: las tasas de embarazo múltiple en FIV han caído del 25-30% de hace dos décadas a menos del 10% en la actualidad.
¿Hay casos en los que se transfieren dos embriones?
Sí. La decisión de transferir uno o dos embriones debe tomarse de forma individualizada, valorando factores como la edad de la paciente, la calidad de los embriones disponibles, el historial de intentos previos y la presencia de factores de mal pronóstico. En algunos perfiles de paciente con menor pronóstico, la transferencia de dos embriones puede estar justificada.
En cualquier caso, la transferencia de tres o más embriones está hoy prácticamente desaconsejada en todas las guías clínicas internacionales de reproducción asistida.
Técnicamente, puedes expresar tu deseo, pero los especialistas tienen la obligación ética y deontológica de informarte de los riesgos del embarazo múltiple y de recomendar la práctica que sea más segura para ti y para el futuro bebé. La mayoría de las clínicas de referencia solo transferirán dos embriones cuando existan indicaciones médicas claras para ello, no por preferencia de la paciente.
No necesariamente. Con la selección embrionaria actual (cultivo hasta blastocisto, DGP cuando está indicado, vitrificación de alta calidad), las tasas de embarazo acumuladas ?contando la transferencia en fresco y las posteriores de embriones congelados? son comparables a las de transferencias dobles de hace una década, pero con una fracción del riesgo de embarazo múltiple.
¿Quieres saber cuántos embriones sería recomendable transferir en tu caso concreto? Los especialistas de IMFER pueden orientarte basándose en tu historial. Consulta también nuestra guía completa sobre FIV.
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Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



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