Cada año nacen en el mundo alrededor de 15 millones de bebés antes de la semana 37 de gestación. De ellos, aproximadamente un millón no sobrevive, y un porcentaje significativo de los que salen adelante presentará secuelas de moderadas a severas. Ante estos datos, una intervención tan sencilla como el contacto piel con piel entre la madre y su bebé prematuro está demostrando resultados que superan a muchas tecnologías de cuidados intensivos.
En qué consiste el método canguro
El método canguro surgió a finales de los años setenta en un hospital de Bogotá (Colombia), donde la escasez de incubadoras llevó a los médicos a colocar a los bebés prematuros sobre el pecho desnudo de sus madres para mantenerlos calientes. Lo que comenzó como una solución de emergencia se convirtió en una técnica con beneficios documentados que hoy se aplica en hospitales de todo el mundo, independientemente de sus recursos tecnológicos.
El procedimiento consiste en colocar al bebé prematuro, en ropa interior o completamente desnudo, sobre el pecho descubierto de la madre (o del padre), manteniéndolo en posición vertical con la cabeza girada para que pueda respirar con facilidad. El contacto debe mantenerse de forma continua, durante al menos una o dos horas seguidas, y repetirse tantas veces como sea posible.
Qué beneficios aporta el contacto piel con piel
Los datos científicos que avalan el método canguro son sólidos y consistentes. Un estudio publicado en la revista Biological Psychiatry por investigadores de la Universidad de Bar-Ilan (Israel) siguió durante diez años a niños que habían sido cuidados con el método canguro frente a los cuidados en incubadora estándar. Los resultados mostraron que los niños del grupo canguro presentaban:
- Mayores habilidades de aprendizaje y procesamiento cognitivo.
- Mejor capacidad para filtrar información irrelevante, lo que refleja un funcionamiento más maduro del córtex prefrontal.
- Mayor madurez del sistema nervioso autónomo, con respuestas más estables ante el estrés.
- Mejores respuestas fisiológicas a situaciones nuevas o desafiantes.
A corto plazo, el método canguro también regulariza la frecuencia cardiaca y la respiración del bebé, favorece la lactancia materna al estimular la producción de prolactina en la madre, reduce el dolor durante procedimientos médicos y acelera la ganancia de peso.
El vínculo madre-hijo como base del desarrollo
Más allá de los efectos fisiológicos medibles, el contacto piel con piel cumple una función esencial en la construcción del vínculo afectivo. La madre que sostiene a su bebé prematuro sobre el pecho no está simplemente calentándolo: está respondiendo a sus señales, aprendiendo a leerlo, construyendo una relación que será la base de su desarrollo emocional durante años.
Ban Ki-moon, entonces secretario general de las Naciones Unidas, señaló el Día Mundial del Nacimiento Prematuro que muchas de las muertes de bebés prematuros podrían evitarse con intervenciones no médicas como el método canguro, que a menudo resultan más eficaces que los cuidados intensivos en casos que no presentan problemas respiratorios graves.
En IMFER acompañamos a las familias también en los casos de embarazos de riesgo y partos prematuros. Si tienes un embarazo de alto riesgo o tu bebé ha nacido antes de término, nuestro equipo puede orientarte sobre los recursos disponibles.
Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guia sobre reproduccion asistida.
¿Tienes dudas sobre este tema? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
También puede interesarte: Consanguinidad y anomalías congénitas: riesgos y opciones… y Consanguinidad y anomalías congénitas: riesgos y opciones….
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



Sin comentarios