Hay preguntas que muchas mujeres se hacen demasiado tarde. Una de las más frecuentes en las consultas de reproducción asistida es: «¿Por qué nadie me explicó esto antes?» El «esto» al que se refieren es que la fertilidad femenina no es una constante, sino una curva que sube y baja, y que la oportunidad de preservarla tiene una ventana de tiempo que no espera a que estemos listas.
La vitrificación de óvulos es hoy la técnica más eficaz para preservar la fertilidad femenina. No es un procedimiento experimental ni minoritario: es una realidad clínica con resultados sólidos que cada año eligen decenas de miles de mujeres en todo el mundo. Pero como ocurre con muchas decisiones médicas, su eficacia depende en gran medida del momento en que se toma. Esperar demasiado puede reducir drásticamente su utilidad.
Si estás leyendo esto y te planteas si la preservación de la fertilidad podría ser una opción para ti, las respuestas a las preguntas más comunes, cuándo hacerlo, cuántos óvulos necesitas y qué probabilidades reales tienes, pueden ayudarte a dar el primer paso con información sólida.
Cuándo es el mejor momento para vitrificar óvulos
La respuesta corta es: cuanto antes, mejor. Y la respuesta larga es que el momento ideal es antes de los 35 años, preferiblemente entre los 30 y los 34. A esa edad, la reserva ovárica suele ser adecuada, la proporción de óvulos cromosómicamente normales es mayor y la respuesta a la estimulación hormonal permite obtener un número suficiente de óvulos en uno o dos ciclos.
Después de los 35, y especialmente después de los 37, el número de óvulos que se obtiene por ciclo disminuye, y la proporción de óvulos con errores cromosómicos aumenta. Eso no significa que la vitrificación después de los 37 no tenga sentido, sino que sus probabilidades de éxito son menores y, en algunos casos, puede necesitarse más de un ciclo de estimulación para obtener un número suficiente de óvulos.
También hay situaciones médicas específicas en las que la vitrificación está especialmente indicada con independencia de la edad: mujeres con endometriosis que van a someterse a cirugía ovárica (para preservar lo que queda de reserva antes de la intervención), pacientes que van a iniciar tratamiento con quimioterapia o radioterapia, y mujeres con antecedentes familiares de menopausia precoz.
Cuántos óvulos son suficientes para tener posibilidades reales
Esta es probablemente la pregunta más frecuente y también la más difícil de responder con un número exacto, porque depende de la edad de la mujer en el momento de la vitrificación y de los objetivos reproductivos de cada caso. Sin embargo, los datos de la literatura científica ofrecen referencias útiles.
Para una mujer menor de 35 años, se considera que a partir de 8-10 óvulos vitrificados de buena calidad las posibilidades de lograr al menos un embarazo son razonables. En mujeres de 35-37 años, ese número debería ser mayor, entre 12 y 15 óvulos, para tener probabilidades similares. Por encima de los 38, el número necesario es aún mayor porque la proporción de óvulos que generarán embriones euploides (con el número correcto de cromosomas) es más baja.
Estos números hacen referencia a óvulos vitrificados en condiciones óptimas. No todos los óvulos que se vitrifican sobreviven a la descongelación, no todos se fecundan y no todos los embriones resultantes llegan a blastocisto de buena calidad. El especialista en reproducción asistida puede orientarte sobre cuántos ciclos de estimulación necesitarías en función de tu reserva ovárica actual para alcanzar ese objetivo.
Tasas de éxito con óvulos vitrificados
Las tasas de supervivencia de los óvulos tras la descongelación en centros con experiencia son del 80-90%. Una vez descongelados y fecundados, las tasas de embarazo por transferencia son similares a las de los ciclos con óvulos frescos cuando los óvulos fueron vitrificados antes de los 35 años. A mayor edad en el momento de la vitrificación, peores serán esas tasas, por la misma razón que se mencionó antes: la calidad cromosómica de los óvulos disminuye con la edad.
Los datos acumulados en los últimos años, desde que la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva levantó en 2012 la etiqueta de «experimental» a la vitrificación de óvulos, muestran que los niños nacidos de óvulos vitrificados no presentan tasas de malformaciones ni alteraciones del desarrollo superiores a las de la población general. Este dato es fundamental para muchas mujeres que tienen dudas sobre la seguridad del procedimiento.
Quién debería plantearse la preservación de la fertilidad
- Mujeres entre 30 y 35 años que no tienen pareja o que no están en el momento de vida adecuado para ser madres pero quieren mantener sus opciones abiertas.
- Mujeres con endometriosis diagnosticada que pueden perder reserva ovárica progresivamente.
- Pacientes oncológicas que van a recibir tratamientos que pueden dañar su fertilidad.
- Mujeres con antecedentes familiares de fallo ovárico prematuro o menopausia precoz.
- Mujeres que por motivos laborales, sociales o personales prevén que su maternidad llegará después de los 38.
Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guia sobre reproduccion asistida.
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