Durante mucho tiempo, la infertilidad masculina fue considerada un tema secundario en el estudio de la esterilidad de pareja. La investigación clínica y la percepción social tendían a centrar el foco en la mujer, cuando en realidad el factor masculino está implicado en aproximadamente el 40-50% de los casos de infertilidad. En las últimas décadas, el avance en el conocimiento de la biología espermática ha permitido identificar marcadores moleculares que explican casos de infertilidad sin causa aparente. La Anexina V es uno de los más relevantes: un indicador de apoptosis espermática que puede condicionar gravemente la capacidad fecundante del espermatozoide.
Qué es la Anexina V y qué relación tiene con la infertilidad masculina
La Anexina V es una proteína que se une de forma específica a la fosfatidilserina, un fosfolípido que en condiciones normales se encuentra en la cara interna de la membrana celular. Cuando una célula entra en el proceso de apoptosis —es decir, de muerte celular programada—, la fosfatidilserina se transloca hacia la cara externa de la membrana, donde se vuelve accesible para la unión con la Anexina V. Este mecanismo es la base de los métodos de detección de células apoptóticas mediante citometría de flujo.
En el contexto de la fertilidad masculina, la presencia de Anexina V en la superficie de los espermatozoides indica que esas células están en proceso de apoptosis o que han sufrido daño en su membrana, lo que las hace menos viables y menos capaces de fecundar un óvulo. La detección de un porcentaje elevado de espermatozoides Anexina V positivos en una muestra seminal es un indicador de calidad espermática reducida que no siempre se refleja en los parámetros convencionales del seminograma.
Apoptosis espermática: un factor oculto en la infertilidad idiopática
La infertilidad idiopática —aquella en la que no se encuentra una causa aparente mediante los estudios convencionales— representa entre el 15 y el 30% de los casos de infertilidad de pareja. En muchos de estos casos, el seminograma convencional muestra parámetros dentro de los límites normales de la OMS, pero la pareja sigue sin conseguir embarazo. La apoptosis espermática, detectada mediante la expresión de Anexina V u otros marcadores como la fragmentación del ADN espermático, puede ser la clave para explicar estas situaciones.
Los espermatozoides apoptóticos presentan alteraciones que van más allá de lo visible en un análisis morfológico convencional: daño en el ADN nuclear, alteraciones mitocondriales que reducen la motilidad progresiva real, cambios en la membrana que dificultan la interacción con el óvulo y el proceso de fecundación. Un embrión generado a partir de un espermatozoide con ADN dañado puede implantarse con menor eficacia o generar abortos de repetición.
El análisis de la fragmentación del ADN espermático (DFI, DNA Fragmentation Index) y la detección de marcadores de apoptosis como la Anexina V son herramientas diagnósticas avanzadas que permiten ir más allá del seminograma convencional y ofrecer al paciente una evaluación más completa de su capacidad fecundante.
Causas del aumento de apoptosis espermática y cómo abordarlo
Entre los factores que pueden aumentar la tasa de apoptosis en los espermatozoides se encuentran:
- Estrés oxidativo: un exceso de radicales libres en el tracto reproductor masculino puede dañar las membranas espermáticas y desencadenar procesos apoptóticos. El tabaco, el alcohol, la contaminación ambiental y una dieta pobre en antioxidantes contribuyen al estrés oxidativo.
- Varicocele: la dilatación varicosa de las venas testiculares aumenta la temperatura local y genera estrés oxidativo, favoreciendo la apoptosis espermática y la fragmentación del ADN.
- Infecciones genitourinarias: bacterias como Chlamydia trachomatis o Mycoplasma pueden inducir apoptosis en los espermatozoides de forma directa o a través de la respuesta inflamatoria que generan.
- Edad avanzada: a medida que el hombre envejece, aumenta la tasa de fragmentación del ADN espermático y la expresión de marcadores apoptóticos, aunque este efecto es menos pronunciado que el que la edad tiene en la calidad ovocitaria femenina.
- Factores endocrinos: el hipogonadismo, la deficiencia de testosterona y otras alteraciones hormonales pueden interferir en la espermatogénesis y aumentar la apoptosis en las células germinales.
El abordaje terapéutico dependerá de la causa identificada. En muchos casos, la corrección de los factores de riesgo modificables —abandono del tabaco, suplementación antioxidante, tratamiento del varicocele o erradicación de infecciones— puede reducir significativamente la tasa de apoptosis espermática y mejorar la calidad del semen. Cuando los marcadores de daño espermático son elevados y no mejoran con tratamiento conservador, puede valorarse el uso de técnicas de selección espermática avanzada —como el MACS (selección magnética de espermatozoides no apoptóticos) o el IMSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides de alta magnificación)— en ciclos de reproducción asistida.
Conclusión
La Anexina V y otros marcadores de apoptosis espermática han abierto una nueva dimensión en el estudio de la infertilidad masculina. Su análisis permite ir más allá del seminograma convencional e identificar factores de calidad espermática que pueden explicar casos de infertilidad sin causa aparente o de abortos de repetición. Si has realizado un seminograma con resultados normales pero sigues sin conseguir embarazo, consultar con un especialista en andrología reproductiva puede ser el siguiente paso necesario.
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