Contenido divulgativo IMFEREste artículo forma parte del archivo informativo de IMFER Blog. La información médica debe contrastarse con un especialista en reproducción asistida. Consultar con especialista

Las enfermedades genéticas hereditarias representan una de las principales preocupaciones en salud infantil. Muchas de ellas se transmiten de generación en generación de forma silenciosa, sin que los progenitores sean conscientes de que son portadores de alteraciones en su ADN que pueden condicionar gravemente la vida de sus hijos. El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) ha emergido como una herramienta médica de enorme valor para detectar estas alteraciones antes de que el embrión sea transferido al útero, ofreciendo a las familias la posibilidad de evitar la transmisión de enfermedades graves a sus descendientes.

Qué son las enfermedades genéticas hereditarias y cómo afectan a la infancia

Las enfermedades genéticas hereditarias son aquellas causadas por mutaciones o alteraciones en el material genético que pueden transmitirse de padres a hijos. Su impacto en la infancia es profundo y variado: algunas provocan la muerte en los primeros meses o años de vida, mientras que otras generan discapacidades físicas o intelectuales crónicas que condicionan permanentemente la calidad de vida del niño y de toda su familia.

💬
¿Tienes preguntas sobre fertilidad?Consulta con nuestros especialistas en IMFER — más de 30 años de experiencia.
Contactar

Entre las enfermedades monogénicas más frecuentes se encuentran la fibrosis quística, la distrofia muscular de Duchenne, la enfermedad de Huntington, la hemofilia, el síndrome de X frágil o la anemia de células falciformes. Además de estas, existen cientos de alteraciones cromosómicas y mutaciones raras que, en conjunto, afectan a un porcentaje significativo de la población. Se estima que alrededor del 1-2% de los recién nacidos presenta algún tipo de alteración genética relevante, y muchas de ellas no se diagnostican hasta meses o incluso años después del nacimiento.

El diagnóstico genético preimplantacional: cómo funciona y qué detecta

El DGP es una técnica que se realiza en el marco de un ciclo de fecundación in vitro (FIV). Consiste en analizar genéticamente los embriones obtenidos en el laboratorio antes de ser transferidos al útero, con el objetivo de identificar aquellos que no presentan las alteraciones genéticas que se están estudiando. De este modo, únicamente se transfieren embriones sanos, lo que reduce significativamente el riesgo de que el futuro bebé nazca con la enfermedad investigada.

El proceso implica la biopsia de una o varias células del embrión en estadio de blastocisto, habitualmente alrededor del quinto o sexto día de desarrollo. Estas células se analizan mediante técnicas genéticas avanzadas como la secuenciación de nueva generación (NGS), la hibridación genómica comparativa (CGH) o la PCR de alta sensibilidad. El DGP puede detectar:

  • Enfermedades monogénicas causadas por mutaciones en un único gen.
  • Alteraciones cromosómicas numéricas, como la trisomía 21 (síndrome de Down) o la trisomía 18.
  • Reordenamientos cromosómicos estructurales, como translocaciones o inversiones.
  • Enfermedades ligadas al cromosoma X en familias con antecedentes de hemofilia o distrofia muscular.

Es importante subrayar que el DGP no es un test de cribado universal, sino una herramienta específica indicada para parejas con un riesgo conocido de transmitir una enfermedad genética concreta o con antecedentes de abortos de repetición por causa cromosómica.

Beneficios del DGP para las familias con riesgo genético

Para las familias que ya han tenido un hijo con una enfermedad genética grave, o que saben que son portadoras de una mutación hereditaria, el DGP supone una oportunidad transformadora. Antes de la existencia de esta técnica, muchas parejas se encontraban ante la difícil decisión de renunciar a tener hijos biológicos o asumir el riesgo de una nueva gestación afectada. El DGP amplía las opciones reproductivas de estas familias, permitiéndoles tener hijos sanos con su propio material genético cuando ello es posible.

Además, el DGP tiene un impacto positivo en la reducción de abortos terapéuticos, ya que al seleccionar los embriones antes de la transferencia, se evita la necesidad de recurrir al diagnóstico prenatal convencional seguido de una interrupción del embarazo si el feto resulta afectado. Esto tiene una dimensión emocional y psicológica muy relevante para las parejas implicadas.

Conclusión

Las enfermedades genéticas hereditarias siguen siendo una realidad que afecta a miles de familias en todo el mundo. El diagnóstico genético preimplantacional representa uno de los avances más significativos de la medicina reproductiva de las últimas décadas, ofreciendo a las familias con riesgo genético la posibilidad de tener hijos sanos. Su aplicación responsable, dentro de un marco ético y legal claro, convierte al DGP en una herramienta de prevención de primer orden que mejora la salud de las generaciones futuras. En IMFER contamos con la experiencia y la tecnología necesarias para acompañarte en este proceso con rigor y humanidad.

Si quieres profundizar en este tema, consulta nuestra guia sobre reproduccion asistida.

¿Tienes dudas sobre tu fertilidad? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.

También puede interesarte: Mutilación genital femenina: impacto en la salud reproductiva y El endometrio: qué es y su papel clave en la implantación.

Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

¿Necesitas orientación personalizada?

Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.

Visitar imfer.com

Sin comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *