La infertilidad afecta aproximadamente a una de cada seis parejas en edad fértil en España. Cuando la concepción espontánea no se produce tras un tiempo razonable de búsqueda, la reproducción asistida ofrece una amplia gama de tratamientos. La clave está en elegir el adecuado para cada caso, lo que requiere una evaluación individualizada.
No todos los tratamientos son iguales en términos de complejidad, coste o tasas de éxito. Aquí presentamos las principales opciones disponibles actualmente en España.
Inseminación artificial (IA)
Es el tratamiento de menor complejidad. Consiste en depositar la muestra de semen (previamente preparada en laboratorio) directamente dentro del útero en el momento de la ovulación.
Se distingue entre:
- Inseminación artificial conyugal (IAC): con semen de la pareja. Indicada cuando existe factor masculino leve, problemas de penetración o alteraciones leves del ciclo de la mujer.
- Inseminación artificial con donante (IAD): con semen de donante anónimo. Indicada en mujeres solas, parejas de mujeres, o cuando el factor masculino es severo.
Las tasas de éxito por ciclo son modestas (entre el 10 y el 20%), pero el procedimiento es poco invasivo y puede repetirse varios ciclos. Habitualmente se recomienda tras 3-4 ciclos fallidos valorar el paso a la FIV.
Fecundación in vitro (FIV)
Es la técnica de referencia en reproducción asistida. Implica estimular los ovarios para obtener múltiples óvulos, fecundarlos en laboratorio y transferir el embrión resultante al útero.
Está indicada cuando:
- Las trompas de Falopio están obstruidas o ausentes
- La inseminación artificial ha fallado repetidamente
- Existe factor masculino moderado-severo (en combinación con ICSI)
- La reserva ovárica es baja y se quiere optimizar cada ciclo
- La edad materna es avanzada (generalmente a partir de 37-38 años)
Las tasas de embarazo por transferencia en FIV varían entre el 40-50% en mujeres jóvenes con buenos embriones hasta el 10-20% en mujeres de más de 40 años con óvulos propios.
ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides)
Es una variante de la FIV en la que, en lugar de dejar que el espermatozoide penetre el óvulo de forma espontánea, el embriólogo selecciona un único espermatozoide y lo inyecta directamente dentro del óvulo con una micropipeta.
Está especialmente indicada en:
- Factor masculino severo (oligospermia severa, astenozoospermia, teratozoospermia severa)
- Azoospermia con extracción quirúrgica de espermatozoides (TESA, TESE)
- Ciclos anteriores con fallo de fecundación
- Uso de semen congelado con menor motilidad
Ovodonación (donación de óvulos)
Cuando la calidad o cantidad de los óvulos propios de la paciente no es suficiente para un tratamiento exitoso, se puede recurrir a óvulos de una donante joven. Los embriones se crean con esos óvulos y el semen de la pareja (o de un donante), y se transfieren al útero de la receptora.
Es el tratamiento con las tasas de éxito más altas en reproducción asistida: en centros especializados, las tasas de embarazo por ciclo superan el 50-60%, con tasas acumuladas que pueden alcanzar el 90% en varios intentos.
Está indicada principalmente en:
- Fallo ovárico prematuro o menopausia precoz
- Baja reserva ovárica con respuesta insuficiente a la estimulación
- Fallos repetidos de FIV con óvulos propios
- Edad materna avanzada (>40-42 años) con mala calidad ovocitaria
- Enfermedades genéticas de transmisión materna cuando no es posible el DGP
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
No es un tratamiento en sí mismo, sino una técnica complementaria a la FIV que permite analizar los embriones antes de la transferencia para seleccionar los que son cromosómicamente normales. Reduce significativamente el riesgo de aborto y mejora las tasas de implantación, especialmente en mujeres de edad avanzada o con antecedentes de abortos de repetición.
Los precios varían según el centro y el tratamiento. De forma aproximada: una IAC puede costar entre 500 y 1.000 euros por ciclo; la FIV, entre 3.000 y 6.000 euros; la ovodonación, entre 5.000 y 9.000 euros. La Seguridad Social cubre algunos tratamientos en ciertos perfiles de pacientes hasta 40 años, pero el acceso varía por comunidad autónoma. Los seguros privados raramente cubren estas técnicas de forma completa.
Depende de la causa de infertilidad, la técnica utilizada y la edad. En ovodonación, muchas parejas consiguen el embarazo en el primer o segundo intento. En FIV con óvulos propios, lo más frecuente es necesitar 2-3 ciclos. En inseminación artificial, el número suele ser mayor (3-6 ciclos). Tu médico puede orientarte sobre las probabilidades acumuladas según tu situación específica.
¿Quieres saber qué tratamiento es el más adecuado para tu caso? Los especialistas de IMFER realizan una evaluación completa antes de recomendar cualquier tratamiento. Consulta también nuestra guía completa sobre FIV y la guía de inseminación artificial.
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Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



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