En España, la edad media para ser madre por primera vez supera los 31 años, una de las más elevadas de Europa. Cada vez son más las mujeres que llegan a los 40 sin haber tenido hijos y que, en ese momento, deciden que es el momento. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, la maternidad después de los 40 ha aumentado un 27% en la última década. Detrás de ese aumento hay cambios sociales, laborales y también médicos.
Por qué se retrasa la maternidad
Las razones son variadas y legítimas. Las mujeres de hoy tienen acceso a la educación y al mercado laboral en condiciones que sus madres no tuvieron. Construir una carrera profesional, alcanzar estabilidad económica, encontrar la pareja adecuada o simplemente no haber sentido el deseo de ser madre antes lleva a muchas mujeres a llegar a la cuarta década sin haber tenido hijos.
Esto no es un error. Es el ejercicio de la libertad reproductiva que las generaciones anteriores de mujeres no tuvieron. Lo que sí conviene es que ese ejercicio se haga con información. Porque la biología tiene sus propios tiempos, y conocerlos permite tomar decisiones con más autonomía.
Nuevos perfiles de paciente en reproducción asistida
El perfil de los pacientes que acuden a centros de reproducción asistida ha cambiado significativamente en los últimos diez años. Ya no son únicamente parejas heterosexuales jóvenes con problemas de fertilidad. Son también:
- Mujeres solas que deciden ser madres sin pareja, habitualmente entre los 35 y los 45 años.
- Parejas de dos mujeres que buscan la maternidad compartida a través del método ROPA o la inseminación artificial con semen de donante.
- Parejas heterosexuales que han postergado la maternidad por razones laborales o personales y llegan a la cuarta década con menor reserva ovárica.
Un estudio realizado en una unidad de reproducción asistida española mostró que el número de familias homoparentales que se someten a tratamientos de reproducción asistida se ha cuadruplicado en los últimos cinco años. Esta diversidad enriquece la práctica clínica y refleja una sociedad más plural en su concepto de familia.
Qué opciones existen para la maternidad después de los 40
Las posibilidades dependen fundamentalmente de la reserva ovárica de la mujer. La hormona antimülleriana (AMH) es el marcador más fiable del stock de óvulos disponibles. Una AMH alta indica buena reserva; una AMH baja, que la reserva está disminuida.
- Con buena reserva ovárica a los 40-42 años, los ciclos de FIV con óvulos propios pueden ser una opción razonable.
- Con reserva disminuida, o cuando los ciclos con óvulos propios no dan resultado, la donación de óvulos ofrece las mejores tasas de éxito.
- Si se conservaron óvulos propios vitrificados en años anteriores, este es el momento de usarlos.
En IMFER atendemos a pacientes de todos los perfiles y diseñamos el tratamiento más adecuado para cada caso. Si tienes más de 38 años y estás pensando en ser madre, una consulta temprana maximiza tus opciones. Puedes ampliar información en nuestra guía de fecundación in vitro.
¿Tienes dudas sobre este tema? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
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