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Uno de los aspectos más estudiados en reproducción asistida es la receptividad endometrial: la capacidad del útero para recibir y acoger al embrión en el momento preciso de la implantación. Cuando esa receptividad falla, los embriones de buena calidad no se implantan. Identificar los mecanismos moleculares que regulan este proceso es clave para mejorar las tasas de éxito de los tratamientos de fertilidad.

El hallazgo del Imperial College de Londres

Un equipo del Imperial College de Londres publicó en la revista Nature Medicine un descubrimiento relevante: los niveles de una proteína llamada SGK1 (serum and glucocorticoid-regulated kinase 1) en el tejido endometrial se relacionan directamente con la fertilidad femenina. El estudio analizó muestras de endometrio de 106 mujeres que recibían tratamiento por infertilidad sin causa aparente o abortos de repetición.

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Los resultados mostraron que los niveles elevados de SGK1 se asocian con infertilidad: el endometrio no resulta receptivo al embrión. Por el contrario, niveles muy bajos de esta proteína se vincularon con mayor probabilidad de aborto espontáneo. Los investigadores proponen que existe una «ventana» de niveles óptimos de SGK1 necesaria para que la implantación se produzca con éxito.

Implicaciones para el diagnóstico y el tratamiento

Usando modelos animales, el equipo observó que cuando se sobreexpresaba el gen en el tejido uterino, las hembras de ratón eran incapaces de quedar preñadas, aunque los embriones eran de buena calidad. Esto confirma que la caída en los niveles de SGK1 durante el periodo fértil no es accidental, sino necesaria para que el endometrio sea receptivo.

Este hallazgo tiene un doble interés: por un lado, abre una vía de tratamiento para mujeres con infertilidad de causa inexplicada donde el fallo de implantación puede estar relacionado con una regulación anómala de esta proteína. Por otro, también sugiere que el control de los niveles de SGK1 podría servir de base para el desarrollo de nuevos anticonceptivos sin hormonas estrogénicas.

El diagnóstico de receptividad endometrial en la práctica

En la práctica clínica actual, la receptividad endometrial se evalúa mediante ecografía —observando el grosor y la textura del endometrio— y, en casos seleccionados, mediante el test ERA (Endometrial Receptivity Array), que analiza la expresión génica del endometrio para identificar la ventana de implantación personalizada de cada mujer.

En IMFER utilizamos estas herramientas diagnósticas cuando los ciclos de FIV no han dado resultado a pesar de tener embriones de buena calidad. Si quieres saber más sobre el proceso de implantación y las técnicas disponibles, consulta nuestra guía de fecundación in vitro.

La ventana de implantación y su variabilidad individual

La implantación embrionaria solo es posible durante un período muy concreto del ciclo menstrual, denominado «ventana de implantación», que normalmente coincide con los días 20-24 del ciclo en una mujer con ciclos regulares de 28 días. Durante esos días, el endometrio expresa una serie de proteínas y moléculas de adhesión —como la integrina αvβ3, la osteopontina y las pinopodias— que hacen posible el anclaje del embrión.

En algunas mujeres, esta ventana está desplazada del momento habitual: el endometrio alcanza su receptividad máxima antes o después de lo esperado. Si se transfiere un embrión cuando el endometrio no está en el punto óptimo de receptividad, el resultado puede ser negativo incluso con embriones de excelente calidad. El test ERA (Endometrial Receptivity Array) analiza la expresión génica del endometrio en el momento en que se realizaría la transferencia habitual y determina si ese momento coincide con la ventana de implantación personalizada de esa mujer.

La utilidad del ERA en ciclos de FIV repetidos sin éxito

El test ERA está especialmente indicado en mujeres con dos o más transferencias de embriones euploides (cromosómicamente normales) sin implantación. En estos casos, la causa más probable del fallo repetido es un problema de receptividad endometrial o de sincronía entre el embrión y el endometrio. Conocer la ventana de implantación personalizada permite ajustar el día de la transferencia con una precisión hasta ahora imposible, mejorando las probabilidades de éxito en ciclos posteriores. En IMFER disponemos de este test y lo incluimos en el estudio de los fallos de implantación de repetición. Consulta más en nuestra guía de FIV.

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Equipo Editorial IMFER Blog

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Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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