La endometriosis es una de las enfermedades ginecológicas más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las más infradiagnosticadas. Afecta a entre el 6 y el 10% de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo, pero el tiempo medio desde los primeros síntomas hasta el diagnóstico sigue siendo de siete años. Siete años de dolor, de incertidumbre, de tratamientos fallidos.
Qué es la endometriosis
La endometriosis se produce cuando tejido similar al endometrio (la capa interna del útero) crece fuera del útero, en lugares como los ovarios, las trompas, el peritoneo, la vejiga o el intestino. Este tejido ectópico responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual igual que el endometrio normal: crece y sangra cada mes. Pero al estar en lugares donde la sangre no puede salir, provoca inflamación, adherencias y fibrosis.
Los síntomas más frecuentes son el dolor pélvico, especialmente durante la menstruación, el dolor durante las relaciones sexuales y la infertilidad. Sin embargo, un 25% de las mujeres con endometriosis son asintomáticas, lo que dificulta el diagnóstico.
Endometriosis e infertilidad: una relación compleja
La endometriosis es una causa de infertilidad reconocida. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, entre el 30 y el 50% de las mujeres diagnosticadas de infertilidad presentan endometriosis. Sin embargo, los mecanismos exactos por los que la endometriosis afecta a la fertilidad son múltiples y no siempre bien comprendidos.
Algunos mecanismos descritos incluyen:
- Distorsión de la anatomía pélvica por adherencias que afectan a las trompas y los ovarios
- Inflamación del entorno peritoneal que puede ser tóxica para los óvulos y los espermatozoides
- Endometriomas (quistes de endometriosis en el ovario) que pueden reducir la reserva ovárica
- Alteración de la receptividad endometrial que dificulta la implantación
Tratamiento de la infertilidad en mujeres con endometriosis
El abordaje de la infertilidad asociada a endometriosis requiere valorar la gravedad de la enfermedad, la edad de la paciente y su reserva ovárica. Las opciones van desde la estimulación ovárica con inseminación hasta la FIV, pasando por la cirugía laparoscópica cuando existen endometriomas de gran tamaño.
En casos de endometriosis severa con reserva ovárica comprometida, la vitrificación de óvulos puede ser una opción recomendable para preservar la fertilidad antes de que la enfermedad avance.
Consulta nuestra guía sobre FIV o la de vitrificación según tu situación.
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