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La inseminación artificial es el tratamiento de reproducción asistida más sencillo y menos invasivo. Consiste en depositar espermatozoides previamente seleccionados y capacitados directamente en el interior del útero, coincidiendo con el período fértil de la mujer. Es un primer paso habitual para muchas parejas y mujeres que necesitan ayuda para conseguir el embarazo.

Tipos de inseminación artificial

Existen dos variantes principales según el origen de los espermatozoides:

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Inseminación artificial con semen de la pareja (IAC o IAH)

Se utiliza el semen del propio varón de la pareja, que se procesa en el laboratorio para seleccionar los espermatozoides más móviles y morfológicamente normales. Es la modalidad más frecuente en parejas heterosexuales.

Inseminación artificial con semen de donante (IAD)

Se utiliza semen de un donante anónimo seleccionado del banco de semen. Está indicada para mujeres sin pareja masculina, parejas de mujeres, o cuando el varón tiene un factor masculino severo que no permite usar su propio semen. En España, la donación de semen es anónima, altruista y está regulada por la Ley 14/2006.

¿Cómo se realiza la inseminación artificial?

El proceso de la inseminación artificial tiene varias etapas:

1. Estimulación ovárica suave

En la mayoría de los casos se realiza estimulación ovárica leve con medicamentos (generalmente FSH o citrato de clomifeno) para favorecer el desarrollo de 1-2 folículos y aumentar las posibilidades de embarazo. El objetivo es conseguir una o dos ovulaciones controladas, no muchas (para evitar el embarazo múltiple).

2. Monitorización ecográfica

Durante la estimulación se realizan ecografías para controlar el crecimiento de los folículos. Cuando alcanzan un tamaño adecuado (>18 mm), se administra una inyección de HCG para desencadenar la ovulación.

3. Preparación del semen

36-40 horas después de la inyección de HCG, coincidiendo con la ovulación, el semen (propio o de donante) se procesa en el laboratorio mediante técnicas de «capacitación espermática» que seleccionan los espermatozoides más móviles y eliminan el plasma seminal.

4. La inseminación

El procedimiento es ambulatorio y dura apenas 5-10 minutos. Con un catéter fino, el embriólogo o ginecólogo deposita la muestra de espermatozoides directamente en la cavidad uterina. No requiere anestesia. La mujer puede retomar su actividad normal inmediatamente.

5. Fase lútea y test de embarazo

Tras la inseminación, generalmente se administra progesterona vaginal para favorecer la implantación. El test de embarazo (beta-hCG en sangre) se realiza unas 14-15 días después.

¿Cuándo se indica la inseminación artificial?

La inseminación artificial está indicada principalmente en:

  • Factor masculino leve-moderado: cuando el seminograma muestra una reducción moderada de concentración o movilidad espermática pero con suficientes espermatozoides para realizar la técnica.
  • Anovulación o ciclos irregulares: mujeres que no ovulan regularmente (por ejemplo en el síndrome de ovario poliquístico) que no responden al tratamiento médico simple.
  • Factor cervical: cuando el moco cervical impide el paso normal de los espermatozoides.
  • Infertilidad de causa desconocida tras un año de búsqueda sin éxito con parámetros normales.
  • Mujeres sin pareja masculina (mujeres solas o parejas de mujeres) que requieren donante de semen.

¿Cuándo NO es suficiente la inseminación y hay que ir a FIV?

La inseminación artificial no es el tratamiento adecuado en todos los casos. Se recomienda pasar directamente a fecundación in vitro (FIV) cuando:

  • Las trompas están obstruidas o ausentes (la inseminación no puede funcionar sin trompas permeables)
  • El factor masculino es severo (oligozoospermia grave, azoospermia)
  • La reserva ovárica es muy baja
  • La mujer tiene 40 años o más (la FIV ofrece mayores tasas de éxito)
  • Han fallado 3-4 ciclos de inseminación

Tasas de éxito de la inseminación artificial

Las tasas de éxito por ciclo de inseminación artificial se sitúan en torno al 10-20% dependiendo de la edad de la mujer, la causa de infertilidad y el tipo de inseminación. Pueden parecer bajas, pero conviene recordar que la tasa de embarazo espontáneo en una pareja fértil es del 20-25% por ciclo.

Lo habitual es realizar entre 3 y 6 ciclos de inseminación antes de pasar a FIV si no se consigue embarazo. La tasa acumulada tras 3-4 ciclos puede alcanzar el 40-50%.

La inseminación artificial es generalmente bien tolerada. Puede causar una leve molestia similar a la de una exploración ginecológica, pero raramente produce dolor intenso. Algunas mujeres refieren una pequeña presión o un ligero retortijón durante el procedimiento, que desaparece enseguida.

Generalmente se realizan entre 3 y 6 ciclos de inseminación antes de valorar cambiar de tratamiento. Hacer más de 6 ciclos sin éxito no suele estar justificado, ya que las posibilidades de embarazo acumulado no aumentan significativamente después del cuarto intento y puede ser más efectivo pasar a FIV.

Si estás valorando la inseminación artificial o quieres saber si es el tratamiento más adecuado para tu caso, en IMFER podemos orientarte con un estudio personalizado.

Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 9 de mayo de 2026

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