Para que un espermatozoide pueda fecundar un óvulo de forma natural, necesita nadar activamente a través del moco cervical, las trompas de Falopio y llegar al óvulo. Cuando la movilidad de los espermatozoides está reducida, ese recorrido se convierte en un obstáculo significativo para la fertilización. Esa condición se llama astenozoospermia.
¿Cómo se define la astenozoospermia?
Según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021), se diagnostica astenozoospermia cuando:
- La motilidad progresiva (espermatozoides que se mueven hacia adelante en línea recta o en curvas amplias) es inferior al 30%
- O la motilidad total (progresiva + no progresiva) es inferior al 42%
La astenozoospermia puede aparecer de forma aislada o asociada a otras alteraciones seminales como oligozoospermia (baja concentración) o teratozoospermia (morfología alterada), configurando el síndrome OAT (oligoastenoteratozoospermia).
Tipos de movilidad espermática
El laboratorio clasifica los espermatozoides en cuatro categorías según su movimiento:
- Tipo A (progresivos rápidos): se mueven linealmente hacia adelante con velocidad. Son los más capaces de fecundar.
- Tipo B (progresivos lentos): se mueven hacia adelante pero con trayectoria irregular o lentamente.
- Tipo C (no progresivos): se mueven pero sin avanzar (movimiento en sitio o circular).
- Tipo D (inmóviles): no presentan ningún movimiento.
¿Por qué ocurre la astenozoospermia?
La movilidad espermática puede verse reducida por múltiples causas:
- Estrés oxidativo: el exceso de radicales libres daña las membranas de los espermatozoides y afecta a su motilidad. El tabaquismo, la contaminación y el calor excesivo son fuentes importantes de estrés oxidativo.
- Varicocele: la dilatación varicosa de las venas testiculares aumenta la temperatura local y deteriora tanto la producción como la movilidad espermática.
- Infecciones genitales: las infecciones del tracto reproductor masculino (prostatitis, epididimitis) pueden generar anticuerpos antiesperma que reducen la movilidad.
- Factores genéticos: algunas mutaciones afectan específicamente a los cilios y flagelos, causando la discinesia ciliar primaria, en la que el flagelo espermático no funciona correctamente.
- Causas idiopáticas: en un porcentaje significativo de casos no se identifica una causa clara.
- Factores ambientales y estilo de vida: sedentarismo, obesidad, exposición a tóxicos (pesticidas, metales pesados, disruptores endocrinos) y consumo de anabolizantes.
¿Cómo afecta la astenozoospermia a la fertilidad?
La movilidad espermática es uno de los factores más importantes para la fertilización natural. Los casos leves o moderados pueden permitir el embarazo espontáneo o mediante inseminación artificial; los casos severos generalmente requieren FIV con ICSI, ya que esta técnica elimina la necesidad de que el espermatozoide nade de forma autónoma al inyectarlo directamente dentro del óvulo.
Tratamiento: ¿puede mejorar la movilidad?
- Cambios en el estilo de vida: la dieta mediterránea rica en antioxidantes, el ejercicio moderado, dejar el tabaco y reducir el consumo de alcohol pueden mejorar la movilidad en casos leves.
- Suplementos antioxidantes: vitamina E, vitamina C, coenzima Q10, L-carnitina y zinc tienen respaldo científico modesto pero consistent para mejorar la movilidad espermática en casos de estrés oxidativo.
- Tratamiento del varicocele: si existe varicocele clínicamente significativo, su corrección puede mejorar los parámetros seminales tras 3-6 meses.
- FIV con ICSI: es el tratamiento de reproducción asistida de referencia cuando la astenozoospermia es severa o no responde a otras medidas.
Depende del grado. En astenozoospermia leve (entre el 20-30% de progresivos), el embarazo espontáneo es posible aunque con probabilidades reducidas. En astenozoospermia severa (<10% de progresivos), las posibilidades naturales son muy bajas y habitualmente se recomienda ir directamente a técnicas de reproducción asistida, generalmente ICSI.
No necesariamente. En muchos casos, especialmente cuando existe una causa tratable (varicocele, infección, hábitos tóxicos, estrés oxidativo), la movilidad puede mejorar tras el tratamiento. Dado que la espermatogénesis dura 74 días, los cambios pueden observarse en el seminograma a partir de los 2-3 meses de haber iniciado el tratamiento.
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