El embarazo genera cambios físicos y cognitivos que muchas mujeres no asocian con su capacidad para conducir. Náuseas, fatiga, insomnio, dolores lumbares y distracción son síntomas habituales de la gestación que, sin embargo, pueden influir en el estado de alerta al volante. Un estudio canadiense publicado en el Canadian Medical Association Journal puso cifras a ese riesgo.
Lo que reveló el estudio canadiense
Los investigadores analizaron los registros de 507.262 mujeres embarazadas comparando el número de accidentes de tráfico durante los tres años previos al embarazo, durante el embarazo y después del parto. Los datos fueron claros: durante los tres años previos al embarazo, las mujeres del estudio sufrieron una media de 177 accidentes al mes. Durante el segundo trimestre de gestación, esa cifra ascendió a 252 accidentes mensuales.
Traducido a términos individuales, el estudio estimó que aproximadamente 1 de cada 50 mujeres embarazadas sufrirá un accidente de tráfico con atención médica de emergencia durante la gestación mientras conduce un vehículo. El riesgo fue especialmente elevado en el segundo trimestre, cuando los síntomas del embarazo suelen coexistir con un aumento de la actividad diaria al haber pasado el cansancio extremo del primero.
Por qué el embarazo puede afectar a la conducción
Los mecanismos son variados:
- Fatiga: el cansancio físico durante el embarazo, especialmente en el primer y el tercer trimestre, puede reducir los tiempos de reacción.
- Náuseas: las náuseas distraen y pueden provocar movimientos bruscos o el desvío de la atención de la carretera.
- Insomnio: los despertares nocturnos frecuentes durante el tercer trimestre acumulan deuda de sueño que afecta a la capacidad de concentración diurna.
- Distracción cognitiva: la «mente de embarazada», como muchas mujeres la describen, es un estado de mayor distracción que tiene base hormonal y que puede interferir con la atención sostenida.
- Molestias físicas: el dolor lumbar, la presión del abdomen sobre el volante en etapas avanzadas o los movimientos fetales durante la conducción pueden distraer momentáneamente.
Cómo conducir de forma segura durante el embarazo
Los resultados del estudio no pretenden que las embarazadas dejen de conducir, sino que lo hagan con más conciencia de sus limitaciones físicas en ese momento:
- Usa siempre el cinturón de seguridad, colocando la banda diagonal entre los senos y la banda pélvica por debajo del abdomen, nunca sobre él. Esto protege al bebé en caso de impacto.
- Evita conducir cuando sientas náuseas intensas, mucho cansancio o mareos.
- En trayectos largos, para cada 60-90 minutos para estirar las piernas y reactivar la circulación.
- Mantén la distancia de seguridad: con el abdomen creciente, el airbag y el volante pueden quedar demasiado cerca. Ajusta el asiento para mantener una distancia mínima de 25 cm entre el volante y el esternón.
- Evita las distracciones del teléfono móvil, que ya de por sí aumentan el riesgo de accidente de forma considerable.
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