El primer trimestre del embarazo es un periodo clave en el seguimiento prenatal. Las pruebas realizadas entre las semanas 9 y 14 tienen como objetivo confirmar la viabilidad del embarazo, datar la gestación con precisión y evaluar el riesgo de anomalías cromosómicas fetales. En IMFER acompañamos a nuestras pacientes desde estas primeras semanas y explicamos con detalle qué se hace y por qué.
La ecografía del primer trimestre
La ecografía entre las semanas 11 y 14 (denominada ecografía de translucencia nucal o del primer trimestre) es la prueba más importante de este periodo. Permite:
- Confirmar la viabilidad del embarazo (latido cardíaco fetal)
- Datar la gestación con máxima precisión mediante la medida de la longitud craneocaudal (LCC)
- Detectar embarazos múltiples y determinar la corionicidad
- Medir la translucencia nucal: el grosor del espacio translúcido en la nuca fetal, que si está aumentado indica mayor riesgo de trisomías
- Realizar una primera revisión anatómica del feto (nariz, huesos largos, vejiga)
El cribado bioquímico del primer trimestre
Combinado con la ecografía, la analítica de sangre materna en este periodo mide dos marcadores producidos por la placenta:
- PAPP-A (proteína plasmática A asociada al embarazo): niveles bajos se asocian a mayor riesgo de trisomía 21 y otras anomalías cromosómicas, y también a complicaciones placentarias.
- Beta-hCG libre: niveles elevados se asocian a trisomía 21; niveles bajos, a trisomía 18.
El cribado combinado: la prueba más completa
El cribado combinado integra la edad materna, los resultados ecográficos y los marcadores bioquímicos para calcular un riesgo individualizado de trisomía 21, 18 y 13. Su tasa de detección para la trisomía 21 es del 85-95% con un 5% de falsos positivos. No es diagnóstico, sino probabilístico: indica el riesgo, no la certeza.
Si el riesgo calculado es elevado (habitualmente por encima de 1/250), se ofrece la confirmación diagnóstica mediante técnica invasiva (amniocentesis o biopsia corial) o mediante el test prenatal no invasivo (NIPT), que analiza ADN fetal libre en sangre materna con una sensibilidad para trisomía 21 superior al 99%.
¿Es obligatorio hacerse estas pruebas?
No. Todas estas pruebas son voluntarias. La decisión de realizarlas o no, y qué hacer con los resultados si el riesgo es elevado, corresponde exclusivamente a la mujer y a su pareja, con la información y el apoyo del equipo médico. En IMFER nos aseguramos de explicar con claridad el significado de cada resultado antes de cualquier decisión.
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