El parto ocurre en el cuerpo de la mujer. Ella es la protagonista. Sin embargo, el entorno hospitalario, los protocolos y la intensidad de la situación pueden dificultar la comunicación de los deseos propios en el momento más importante. El plan de parto es un documento escrito que permite expresar con antelación las preferencias sobre cómo se desea ser atendida durante el parto, y que debe ser respetado por el equipo sanitario.
¿Qué es el plan de parto y para qué sirve?
El plan de parto es un documento personal que la mujer (y su pareja si lo desean) elabora durante el embarazo, idealmente entre las semanas 28 y 36. Recoge sus preferencias sobre los diferentes momentos del proceso: la dilatación, el expulsivo y el periodo inmediato tras el nacimiento. No es un contrato: si surgen complicaciones médicas que lo requieran, el equipo sanitario actuará según el criterio clínico. Pero siempre que sea posible, sus preferencias serán respetadas.
Aspectos a incluir en el plan de parto
Sobre el dolor y la analgesia: si se desea parto sin medicación, con epidural, o con opciones intermedias como óxido nitroso, baño de agua caliente o TENS (estimulación eléctrica transcutánea). También si se desea que no se administre oxitocina sintética para acelerar las contracciones salvo que sea necesario médicamente.
Sobre el acompañante: quién se desea que esté presente, si se quieren limitar las visitas durante la dilatación y si el acompañante puede estar presente en todo momento, incluida una posible cesárea.
Prácticas rutinarias que pueden rechazarse: el rasurado del vello púbico y el enema rectal eran prácticas estándar hasta hace pocas décadas. Hoy están desaconsejadas de forma rutinaria por las principales sociedades científicas de obstetricia. También puede indicarse la preferencia de no tener una vía intravenosa si no está indicada, y la postura libre durante la dilatación.
Sobre el nacimiento y los primeros momentos: si se desea esperar a que el cordón deje de latir antes de cortarlo (lo que transfiere al bebé entre el 25% y el 40% más de sangre y hierro), quién lo corta, si se desea contacto piel con piel inmediato, si se quiere amamantar en los primeros minutos y si se prefiere que las rutinas del recién nacido (vitamina K, profilaxis ocular, peso) se realicen sin separar a madre y bebé.
Cómo presentar el plan de parto
Lo ideal es llevarlo a una visita prenatal para comentarlo con el obstetra o la matrona. Muchos hospitales disponen de plantillas oficiales de plan de parto. Se recomienda entregar una copia al centro al llegar de parto y tener otra disponible. Aunque las circunstancias no siempre permiten seguirlo al pie de la letra, haberlo elaborado y comunicado aumenta significativamente la probabilidad de una experiencia respetada.
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