El embarazo ectópico, también llamado extrauterino, es aquel en el que el óvulo fecundado se implanta fuera de la cavidad uterina. Es una situación médica que requiere atención urgente porque puede poner en riesgo la vida de la madre. Afecta aproximadamente al 1-2% de los embarazos y su diagnóstico precoz es, literalmente, fundamental.
- ¿Dónde se puede implantar un embrión fuera del útero?
- Factores de riesgo que conviene conocer
- Síntomas: qué señales no debes ignorar
- Cómo se diagnostica
- Opciones de tratamiento
- Tratamiento médico con metotrexato
- Cirugía laparoscópica
- ¿Se puede quedar embarazada después de un ectópico?
- Embarazo ectópico y reproducción asistida: ¿qué relación hay?
- Preguntas frecuentes sobre el embarazo ectópico
- ¿Puede un embarazo ectópico dar positivo en el test de embarazo?
- ¿Cuánto tiempo hay que esperar para buscar un nuevo embarazo?
- ¿El ectópico afecta a la fertilidad futura?
- ¿Se puede prevenir un embarazo ectópico?
Entender qué es, cómo reconocerlo y qué opciones existen para tratarlo —y para volver a buscar un embarazo después— es algo que todo el mundo debería saber antes de que ocurra.
¿Dónde se puede implantar un embrión fuera del útero?
En más del 95% de los casos el embrión se queda atrapado en las trompas de Falopio, lo que se conoce como embarazo tubárico. Pero no es la única localización posible: también puede implantarse en el ovario, en el cuello uterino o, de forma excepcional, en la cavidad abdominal.
Sea cual sea el lugar, el problema de fondo es siempre el mismo: ninguno de esos tejidos está preparado para sostener el crecimiento de un embrión. La trompa, en particular, es un conducto estrecho que no puede expandirse como lo hace el útero, por lo que a medida que el embrión crece, el riesgo de rotura aumenta. Una trompa rota provoca una hemorragia interna que puede ser muy grave en cuestión de horas.
Factores de riesgo que conviene conocer
Cualquier mujer en edad fértil puede tener un embarazo ectópico, pero hay situaciones que aumentan la probabilidad de forma notable:
- Antecedente de ectópico previo: multiplica el riesgo por diez en embarazos posteriores.
- Infecciones genitales: la clamidia y la gonorrea pueden dejar cicatrices en las trompas que dificultan el tránsito del embrión hacia el útero.
- Cirugía tubárica previa: incluyendo la ligadura de trompas y su reversión.
- Endometriosis: puede alterar la anatomía y la función de las trompas.
- Uso de DIU: el DIU previene la mayoría de los embarazos, pero si uno ocurre, la probabilidad de que sea ectópico es mayor.
- Reproducción asistida: la FIV aumenta ligeramente el riesgo respecto a la concepción natural, aunque los controles analíticos y ecográficos que se realizan en las primeras semanas permiten detectarlo muy precozmente.
Síntomas: qué señales no debes ignorar
Lo que complica el diagnóstico es que al principio un embarazo ectópico puede parecerse mucho a uno normal: la regla no baja, la prueba de embarazo sale positiva y puede haber náuseas. Las señales de alarma aparecen después, habitualmente entre las semanas 4 y 8:
- Dolor en un lado del abdomen bajo, que puede ser leve al principio y volverse muy intenso si la trompa se rompe.
- Sangrado vaginal irregular, distinto a la menstruación habitual.
- Dolor en el hombro (señal de que hay sangre acumulada bajo el diafragma).
- Mareo, bajada de tensión o sensación de desmayo, que pueden indicar hemorragia interna.
Si experimentas cualquiera de estas señales con una prueba de embarazo positiva, ve a urgencias. No esperes a la próxima revisión programada.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico combina dos herramientas principales. La primera es la analítica de beta-hCG: en un embarazo intrauterino normal, esta hormona se dobla cada 48-72 horas; en un ectópico, el aumento suele ser más lento o irregular. La segunda es la ecografía transvaginal, que permite ver si hay un saco gestacional dentro del útero o identificar la masa tubárica fuera de él.
A veces el diagnóstico no es inmediato y requiere seguimientos analíticos seriados durante varios días. En IMFER realizamos este control estrecho en todas las pacientes que consiguen embarazo mediante técnicas de reproducción asistida, porque detectar un ectópico en fase precoz —antes de que haya síntomas— cambia radicalmente el manejo y el pronóstico.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende de cuándo se diagnostique, del estado clínico de la paciente y de la localización y tamaño del embarazo ectópico.
Tratamiento médico con metotrexato
En casos diagnosticados de forma precoz, con niveles de beta-hCG relativamente bajos y sin rotura, se puede optar por el metotrexato: un fármaco que detiene el crecimiento del tejido trofoblástico. Se administra en inyección y requiere seguimiento analítico durante varias semanas hasta confirmar la resolución completa. Su ventaja es que evita la cirugía y preserva la trompa.
Cirugía laparoscópica
Cuando el metotrexato no es adecuado —o si hay signos de rotura— la intervención quirúrgica por laparoscopia es la opción habitual. El cirujano puede optar por una salpingostomía (extracción del embrión conservando la trompa) o una salpinguectomía (extirpación de la trompa afectada) dependiendo del grado de daño. En caso de rotura y hemorragia activa, la cirugía es inmediata.
¿Se puede quedar embarazada después de un ectópico?
Esta es, con diferencia, la pregunta que más nos hacen. Y la respuesta es sí, en la mayoría de los casos. Las probabilidades dependen de varios factores: si la trompa se conservó o se extirpó, el estado de la otra trompa y la causa que originó el ectópico.
Cuando una trompa se ha extirpado, la trompa contralateral puede asumir la función. Si ambas trompas están afectadas o si la mujer tiene otros factores de infertilidad, la fecundación in vitro es la vía más directa hacia el embarazo, ya que el embrión se transfiere directamente al útero, sin que las trompas intervengan en el proceso.
Lo que sí es importante saber es que un ectópico previo aumenta el riesgo de que vuelva a ocurrir. Por eso, en el siguiente embarazo —sea espontáneo o mediante RA— el control de las primeras semanas debe ser especialmente estrecho.
Embarazo ectópico y reproducción asistida: ¿qué relación hay?
Las pacientes que se someten a FIV tienen un riesgo de ectópico ligeramente superior a la población general, principalmente porque muchas de ellas tienen antecedentes de patología tubárica que fue precisamente la causa de recurrir a la reproducción asistida. El proceso de la FIV en sí —transferir el embrión directamente al útero— no causa el ectópico, pero si la trompa está dañada, el embrión puede migrar hacia ella desde el útero.
Una de las medidas preventivas en pacientes con hidrosálpinx (trompas con líquido acumulado) es valorar la extirpación de las trompas afectadas antes del tratamiento, ya que además de aumentar el riesgo de ectópico, el líquido tubárico puede ser tóxico para el embrión y reducir las tasas de implantación.
Preguntas frecuentes sobre el embarazo ectópico
¿Puede un embarazo ectópico dar positivo en el test de embarazo?
Sí. El test de embarazo detecta la hormona beta-hCG, que se produce tanto en embarazos intrauterinos como ectópicos. Un positivo en el test no confirma que el embarazo esté en el útero; solo indica que hay tejido trofoblástico activo. Por eso, ante cualquier positivo con síntomas de dolor o sangrado, hay que acudir al médico para confirmar la localización mediante ecografía.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para buscar un nuevo embarazo?
Después de un tratamiento con metotrexato, se recomienda esperar al menos tres meses antes de intentar un nuevo embarazo, para que los niveles del fármaco desaparezcan completamente. Tras cirugía, los tiempos varían según el caso, pero habitualmente se recomienda esperar entre uno y tres ciclos menstruales. Tu equipo médico te indicará el momento más adecuado en función de tu situación.
¿El ectópico afecta a la fertilidad futura?
Depende. Si se trató de forma precoz y se conservó la trompa, el impacto sobre la fertilidad suele ser mínimo. Si se extirpó una trompa, quedan las posibilidades de la otra. En los casos más complejos, la FIV ofrece una vía alternativa que no requiere que las trompas estén intactas.
¿Se puede prevenir un embarazo ectópico?
No siempre, pero sí se pueden reducir algunos factores de riesgo: tratar las infecciones genitales de forma precoz, hacer seguimiento de la endometriosis y, en caso de antecedente de ectópico, iniciar controles analíticos y ecográficos desde muy pronto en el siguiente embarazo. El diagnóstico precoz no evita el ectópico, pero evita sus complicaciones más graves.
Si tienes antecedentes de embarazo ectópico o factores de riesgo y estás buscando un embarazo, consulta con tu ginecólogo antes de empezar. Cuanta más información tenga tu equipo médico, mejor puede anticiparse y protegerte. Consulta también nuestra guía sobre infertilidad en pareja.
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¿Tienes dudas sobre tu caso? Consulta con nuestros especialistas en IMFER.
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



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