Endometrio

El endometrio es la capa mucosa que reviste internamente el útero, es una capa muy vascularizada y su principal función es la de recibir y albergar el embrión en estadio de blastocisto. El proceso denominado implantación, es un proceso complejo donde intervienen diversos factores y donde debe haber una sincronización entre el embrión y el endometrio para que exista esa anidación del mismo.

Si el óvulo no es fecundado o no existe implantación del embrión en el útero, la pared del útero (endometrio) se necrosa y se descama al final del ciclo menstrual produciendo el sangrado que conocemos como regla o menstruación.

El endometrio para llevar a cabo su función tiene que sufrir modificaciones morfológicas y funcionales ligadas a la secreción de hormonas sexuales por los ovarios, estas hormonas son los estrógenos y la progesterona.

Así pues podemos encontrar 2 fases dentro de la evolución del endometrio:

  • Fase proliferativa: esta fase está influenciada por los estrógenos y va desde el primer día del ciclo, es decir, desde la menstruación hasta la ovulación. En esta fase el endometrio va aumentando su grosor y se diferencia en 2 capas, una superficial y otra más profunda. Al final de esta fase puede llegar a medir 6-10mm.
  • Fase secretora: bajo la influencia de la progesterona. La progesterona tiene la función de maduración, en esta fase las glándulas endometriales aumentan de tamaño y comienzan a secretar moco y una sustancia nutritiva rica en glicógeno que sirve para preparar el endometrio si hubiera implantación.

Al final de la fase secretora si no ha habido fecundación o implantación, alrededor del los días 26-28 del ciclo se produce la descamación del endometrio, produciendo la regla o menstruación. Paralelamente, se va regenerando un nuevo endometrio para el siguiente ciclo ovulatorio por el mismo proceso descrito.

Para que exista implantación el endometrio debe estar receptivo, esa fase de receptividad endometrial dura alrededor de 4 días y se conoce como ventana de implantación. En este momento el embrión en estadio de blastocisto y el endometrio deben interactuar y sincronizarse.

El éxito de la implantación no sólo depende de la preparación hormonal del endometrio si no que también debe existir un diálogo recíproco entre los tejidos del blastocisto y la mucosa uterina donde actúan diversos factores de crecimiento y citoquinas.

Si existe fecundación del óvulo e implantación del embrión, el endometrio secretor se convierte gracias a los estrógenos y la progesterona en un endometrio más especializado llamado decidua. La decidua dará origen a la placenta durante la gestación y participará en el intercambio de gases y nutrientes entre la madre y el embrión.

Existen diferentes estudios realizados con el fin de averiguar cuál es el grosor endometrial óptimo para que lleve a cabo la implantación. En reproducción asistida es aconsejable dados los resultados que se obtienen no realizar transferencias por debajo de los 7 mm, pues puede dar lugar a fallos de implantación. Sin embargo, es difícil de evaluar cual sería el grosor adecuado, pero se considera que un grosor igual o por encima de 8 mm sería apropiado para transferir.

Ligado al endometrio, nos encontramos con un trastorno muy frecuente (10-20%) denominado endometriosis, que puede causar esterilidad en la mujer. La endometriosis se define como el crecimiento de endometrio fuera de la cavidad uterina, como en los ovarios, trompas de Falopio, cavidad pélvica o incluso en la vejiga. El síntoma más común de esta enfermedad es el dolor de leve a intenso en la zona abdominal, parte baja de la espalda y la pelvis.

Fuente: Reproducción Asistida ORG

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