Maternidad

Las alemanas apuestan por la maternidad tradicional

No faltan razones para dudar, al menos en los momentos más duros, si merece la pena el esfuerzo constante que supone compaginar un trabajo a jornada completa con la crianza de los hijos. En países como España o Francia son mayoría las mujeres que se afanan por llegar a todo. Las alemanas, en cambio, no tienen reparo en aparcar su carrera profesional durante unos años, y solo 14 de cada 100 vuelven a trabajar a tiempo completo después de ser madres. “Lo normal es ir a la oficina solo por las mañanas, cuatro o cinco horas, para poder dedicar las tardes a los niños”, comenta la berlinesa Julia Roese, de 26 años, residente en Madrid y embarazada de su primer bebé. “Además, nosotras solemos tener hijos bastante más jóvenes que las españolas, de modo que no es tan difícil reincoporse con éxito al mundo laboral tras esta pausa”, añade.

¿Consecuencia de una política children-friendly o de un retroceso social que relega a las germanas al mismo lugar social que ocupaban sus madres y abuelas? Aunque es innegable que la situación de las trabajadoras en Alemania no es la misma que en España -allí es habitual prolongar hasta dos años la baja por maternidad y, a la vuelta, “ningún jefe se atreve a poner mala cara si pides reducción de jornada”, apunta Roese-, también es cierto que la mentalidad imperante no ve con buenos ojos que una mujer trabaje full-time mientras sus hijos quedan al cuidado de terceros. “En Alemania, los únicos adultos que puedo ver en los parques infantiles son madres, a menudo profesionales que están renunciando a unos ingresos considerables”, contaba hace algunas semanas la corresponsal del New York Times Kattrin Benhold en un reportaje sobre este tema: http://www.nytimes.com/2011/08/24/world/europe/24iht-letter24.html?_r=1&ref=women

El debate está servido. No faltan las voces que, como la presentadora de televisión Eva Herman, que conquistó en 2006 las listas de bestsellers con su escandaloso libro “El principio de Eva”, promulgan una vuelta al lugar tradicional de la mujer. Para Herman, que paradójicamente condujo durante años el telediario más visto del país, la incorporación del sexo femenino al ámbito profesional es un error por el cual miles de niños han crecido privados de la compañía de sus progenitoras. En el otro extremo están quienes denuncian que las mujeres alemanas “no presionan lo suficiente a los políticos y no son capaces de negociar la igualdad en sus relaciones”, en palabras de Masha Bocka, autora del controvertido ensayo “La cobardía de las mujeres”.

El generoso y bien remunerado permiso maternal, las ayudas por hijo hasta que cumple 25 años, la facilidad para conseguir plaza en una guardería pública o la mayor cuantía de los sueldos -para muchas familias españolas, renunciar a una parte de sus ingresos es ciencia ficción- son factores que animan a las germanas a consagrarse a la maternidad. “En Alemania, cualquiera puede permitirse tener un hijo”, asegura Roese, que sin embargo apunta que “más que un tema económico, es una cuestión de estilo de vida”.

Fuente: Nosotras

Sin comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *