Contenido divulgativo IMFEREste artículo forma parte del archivo informativo de IMFER Blog. La información médica debe contrastarse con un especialista en reproducción asistida. Consultar con especialista

Revisado por el equipo médico de IMFER | Instituto Murciano de Fertilidad

En 2017, un meta-análisis publicado en la revista Human Reproduction Update sacudió el mundo de la medicina reproductiva: el análisis de 185 estudios realizados en 43 países entre 1973 y 2011 revelaba que la concentración de espermatozoides en hombres de países occidentales había caído más de un 50% en cuarenta años. El estudio, liderado por el epidemiólogo Hagai Levine de la Universidad Hebrea de Jerusalén, fue ampliamente reproducido en medios de comunicación de todo el mundo, generando una alarma comprensible y, al mismo tiempo, cierta confusión sobre sus implicaciones reales.

💬
¿Tienes preguntas sobre fertilidad?Consulta con nuestros especialistas en IMFER — más de 30 años de experiencia.
Contactar

Desde entonces, la investigación sobre el declive de la fertilidad masculina no ha hecho más que acumularse. En 2022, el mismo grupo de investigación publicó una actualización del meta-análisis con datos hasta 2018, confirmando la tendencia y —dato especialmente preocupante— mostrando que la caída se había acelerado en el período más reciente estudiado, con una reducción media del 2,6% anual en los últimos años del período analizado.

¿Qué está ocurriendo con la fertilidad masculina en el mundo occidental? ¿Cuáles son las causas? ¿Es reversible esta tendencia? ¿Y qué pueden hacer los hombres que quieren proteger su fertilidad o que ya tienen un diagnóstico de factor masculino? En este artículo respondemos a estas preguntas con rigor científico y perspectiva clínica.

¿Qué se entiende por «descenso de la fertilidad masculina»?

Antes de analizar las causas, es importante precisar de qué estamos hablando. La fertilidad masculina se evalúa fundamentalmente a través del seminograma o espermograma, que mide parámetros como:

  • Concentración de espermatozoides: Número de espermatozoides por mililitro de semen. El umbral de referencia de la OMS (quinta edición, 2021) es de 16 millones/mL.
  • Motilidad: Porcentaje de espermatozoides con movimiento progresivo. Referencia OMS: ≥30%.
  • Morfología: Porcentaje de espermatozoides con forma normal según criterios estrictos de Kruger. Referencia OMS: ≥4%.
  • Recuento total de espermatozoides: La cifra absoluta del total de espermatozoides en el eyaculado. Referencia OMS: ≥39 millones.

El meta-análisis de Levine y colaboradores se centró principalmente en la concentración y el recuento total, que son los parámetros más sistemáticamente medidos en los estudios históricos. El hallazgo de una caída del 50% en la concentración media no significa que todos los hombres occidentales sean infértiles, sino que la distribución poblacional de estos valores ha descendido significativamente, dejando a una proporción creciente de hombres por debajo de los umbrales de referencia.

Las causas del declive: un problema multifactorial

La investigación sobre las causas del declive de la fertilidad masculina apunta a un origen multifactorial en el que se combinan factores ambientales, de estilo de vida y posiblemente epigenéticos:

Disruptores endocrinos. Son sustancias químicas exógenas que interfieren con el sistema hormonal, mimetizando o bloqueando la acción de hormonas endógenas. Los más estudiados en relación con la fertilidad masculina son los ftalatos (presentes en plásticos y cosméticos), los bisfenoles (BPA, usado en envases de plástico), los pesticidas organoclorados y las dioxinas. Estos compuestos pueden afectar la producción de testosterona, alterar el desarrollo testicular durante la vida fetal y reducir la calidad del semen. La exposición a disruptores endocrinos es ubicua en las sociedades occidentales industrializadas, lo que explicaría en parte por qué el declive es más pronunciado en países occidentales que en países de otras regiones.

Factores de estilo de vida. El sedentarismo, la obesidad, el consumo de tabaco, el alcohol y el uso de sustancias recreativas tienen efectos negativos bien documentados sobre la calidad seminal. La obesidad, en particular, genera un estado de inflamación crónica de bajo grado y altera el perfil hormonal (aumentando la conversión de testosterona en estrógenos) que perjudica la espermatogénesis. El sobrecalentamiento escrotal —por el uso de laptops sobre el regazo, baños muy calientes frecuentes o la ropa interior muy ajustada— también puede afectar la producción de espermatozoides.

El estrés oxidativo. Los espermatozoides son células especialmente vulnerables al daño por radicales libres, debido a la alta concentración de ácidos grasos poliinsaturados en su membrana. Un estado de estrés oxidativo elevado —favorecido por la dieta, el tabaco, la obesidad y la contaminación ambiental— puede dañar el ADN espermático y reducir la motilidad de los espermatozoides.

La edad. Aunque el efecto de la edad sobre la fertilidad masculina es menos abrupto que en la mujer, existe y es relevante. A partir de los 40-45 años, la concentración de espermatozoides, su motilidad y la integridad del ADN espermático tienden a deteriorarse. La tasa de fragmentación del ADN espermático aumenta con la edad, lo que puede afectar la calidad embrionaria y aumentar el riesgo de aborto.

Factores epigenéticos y transgeneracionales. Investigaciones más recientes apuntan a que la exposición a determinados tóxicos durante la gestación (especialmente durante períodos críticos del desarrollo testicular fetal) puede afectar la fertilidad de la descendencia masculina a través de mecanismos epigenéticos. Esto significaría que parte del declive observado podría ser consecuencia acumulada de exposiciones ambientales sufridas no solo por el hombre estudiado, sino también por sus padres y abuelos.

Qué puede hacer un hombre para proteger su fertilidad

Aunque parte del declive se debe a factores ambientales sobre los que el individuo tiene poco control, existen cambios de estilo de vida con efecto documentado sobre la calidad seminal:

  • Mantener un peso saludable: La obesidad es uno de los factores modificables con mayor impacto sobre la fertilidad masculina. La pérdida de peso en hombres obesos ha demostrado mejorar los parámetros seminales.
  • No fumar: El tabaco daña el ADN espermático y reduce la motilidad de los espermatozoides. Sus efectos son parcialmente reversibles al dejar de fumar.
  • Limitar el consumo de alcohol: El consumo elevado de alcohol reduce los niveles de testosterona y perjudica la espermatogénesis.
  • Dieta rica en antioxidantes: Una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y aceite de oliva virgen extra, aporta antioxidantes que pueden proteger los espermatozoides del estrés oxidativo.
  • Limitar la exposición a plásticos: Reducir el uso de envases de plástico, especialmente en el calentamiento de alimentos, y optar por recipientes de vidrio o acero inoxidable.
  • Evitar el calor excesivo en la zona escrotal: Evitar baños muy calientes prolongados, saunas frecuentes y el uso de ropa interior muy ajustada.
  • Ejercicio moderado regular: El ejercicio moderado mejora los parámetros seminales. El ejercicio extenuante o el uso de anabolizantes tienen el efecto contrario.

Preguntas frecuentes sobre fertilidad masculina

¿Qué pruebas diagnósticas evalúan la fertilidad masculina?

El primer estudio es siempre el seminograma o espermograma. Si sus resultados son alterados, se suelen añadir pruebas complementarias: prueba de fragmentación del ADN espermático (ROS/DFI), perfil hormonal (FSH, LH, testosterona, prolactina), ecografía escrotal y, en algunos casos, cariotipo o estudio genético (microdeleciones del cromosoma Y, mutaciones en el gen CFTR).

¿El factor masculino tiene tratamiento?

Depende de la causa. Algunas alteraciones son corregibles (varicocele, hipogonadismo hipogonadótropo, infecciones). Otras mejoran con cambios de estilo de vida. En casos de factor masculino severo, las técnicas de reproducción asistida —especialmente la ICSI (inyección intracitoplásmica de espermatozoide), que permite fecundar el óvulo con un único espermatozoide— ofrecen tasas de éxito muy razonables. Incluso en casos de azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado), técnicas de extracción quirúrgica de espermatozoides del testículo (TESA, TESE) permiten obtener material genético válido en muchos casos.

¿Cuánto tiempo tarda el seminograma en mejorar tras un cambio de estilo de vida?

La espermatogénesis completa tarda aproximadamente 72-74 días (un ciclo de producción de espermatozoides). Por tanto, cualquier cambio —positivo o negativo— en los factores que afectan a la producción de espermatozoides tarda al menos 2-3 meses en reflejarse en el seminograma. Se recomienda esperar al menos este tiempo tras iniciar cambios de estilo de vida antes de repetir el estudio.

¿La fragmentación del ADN espermático afecta a los resultados de la FIV?

Sí, especialmente cuando la tasa de fragmentación (DFI) es alta. Una DFI elevada se asocia con menores tasas de embarazo, mayor tasa de aborto y peor calidad embrionaria. La técnica ICSI-MACS (selección de espermatozoides no apoptóticos mediante columnas de Annexina V) o la IMSI (selección de espermatozoides por microscopía de alta magnificación) pueden mejorar los resultados en estos casos.

Te recomendamos consultar nuestra guia sobre infertilidad en pareja para informacion mas detallada.

¿Tienes dudas sobre tu fertilidad? Consulta con nuestros especialistas en imfer.com

También puede interesarte: FSH y LH en FIV: mejor tasa de embarazo en mujeres mayores de 35 y Hormonas sexuales en hombres y mujeres: lo que compartimos y….

Equipo Editorial IMFER Blog

Información elaborada por el equipo médico del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Especialistas en reproducción asistida con más de 30 años de experiencia. Conoce a nuestro equipo en imfer.com.

Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

¿Necesitas orientación personalizada?

Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.

Visitar imfer.com

Sin comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *