Durante más de una década, India fue el principal destino mundial para quienes buscaban llevar a cabo un proceso de gestación subrogada. La combinación de costes relativamente bajos, alta disponibilidad de gestantes y la existencia de clínicas especializadas convirtieron al país en el epicentro de un negocio que movía millones de euros al año. Sin embargo, una serie de reformas legislativas fue cerrando progresivamente el acceso a extranjeros, culminando en una ley que transformó por completo el mapa global de la reproducción asistida.
El auge de la subrogación comercial en India
A principios del siglo XXI, India no contaba con legislación específica sobre gestación subrogada. Esta ausencia normativa creó un vacío legal que facilitó el desarrollo de una industria no regulada. Miles de mujeres, muchas de ellas en situación de pobreza, actuaban como gestantes para parejas extranjeras a cambio de una compensación económica que, aunque modesta en términos occidentales, suponía un ingreso significativo para sus economías familiares.
Las organizaciones de derechos humanos alertaron durante años sobre las condiciones en que se desarrollaban muchos de estos procesos: contratos abusivos, escasa atención médica posnatal para las gestantes, ausencia de asesoramiento legal independiente y casos de explotación. La presión internacional y el debate interno impulsaron al gobierno indio a tomar medidas.
Las reformas legislativas: de la apertura al cierre
El proceso de regulación se desarrolló en etapas:
- 2015: El gobierno emitió una directiva administrativa que prohibía a extranjeros suscribir nuevos contratos de gestación subrogada. Esta medida no era todavía una ley, pero supuso el cierre práctico del acceso a parejas foráneas.
- 2016: Se presentó ante el Parlamento el primer proyecto de Ley de Regulación de la Gestación Subrogada, que establecía restricciones por orientación sexual, estado civil y nacionalidad.
- 2021: Se aprobó definitivamente la Ley de Regulación de la Gestación Subrogada, que estableció que solo pueden acceder a la subrogación las parejas indias legalmente casadas desde hace al menos cinco años, con infertilidad acreditada médicamente. Quedaron excluidos los extranjeros, las parejas del mismo sexo, los solteros y las parejas de hecho.
- Subrogación altruista únicamente: La ley prohíbe toda compensación económica a la gestante más allá de los gastos médicos y del seguro de vida. La gestante debe ser pariente de los futuros padres, estar casada, tener al menos un hijo biológico propio y tener entre 25 y 35 años.
Consecuencias para el turismo reproductivo mundial
El cierre de India provocó una redistribución del turismo reproductivo hacia otros países. Destinos como Ucrania, Georgia, Camboya, Laos o Kenia absorbieron parte de esa demanda, aunque con marcos legales muy variables en cuanto a garantías para los futuros padres y protección de las gestantes. En Europa, solo algunos países como Grecia o Portugal han desarrollado marcos legales para la subrogación altruista bajo condiciones muy específicas.
Este movimiento de pacientes entre países en busca de opciones reproductivas que no tienen disponibles en su lugar de origen es uno de los fenómenos más complejos de la medicina reproductiva contemporánea, con implicaciones legales, éticas y médicas que siguen siendo objeto de debate en los organismos internacionales.
El debate ético sobre la gestación subrogada
La experiencia india pone sobre la mesa las tensiones fundamentales que rodean a esta práctica. Por un lado, existe el deseo genuino de muchas personas de tener hijos cuando no existe otra alternativa médica. Por otro, surgen preguntas legítimas sobre la posibilidad de explotación de mujeres vulnerables, sobre la mercantilización del cuerpo y sobre los derechos del menor nacido mediante este proceso.
Las posturas de los expertos en bioética, las organizaciones feministas y los juristas internacionales son diversas y en muchos casos opuestas. Lo que sí existe es un consenso creciente en que, allí donde se permita, la gestación subrogada debe estar estrictamente regulada, con plenas garantías para todos los implicados.
La situación en España
En España, la gestación subrogada no está permitida por ley. El artículo 10 de la Ley 14/2006 declara nulo de pleno derecho cualquier contrato de gestación por sustitución, independientemente de que sea o no oneroso. Sin embargo, existe un creciente debate social y político sobre si debe o no regularse, con posturas muy encontradas entre los distintos grupos parlamentarios y organizaciones sociales.
Te recomendamos consultar nuestra guia sobre reproduccion asistida para informacion mas detallada.
Si te encuentras en una situación en la que estás considerando tus opciones para tener hijos y quieres conocer qué alternativas existen en el marco legal español, en IMFER podemos orientarte y explicarte en detalle todas las posibilidades que la medicina reproductiva pone a tu disposición. Consulta con nuestros especialistas en imfer.com.
También puede interesarte: Mutilación genital femenina: impacto en la salud reproductiva y El endometrio: qué es y su papel clave en la implantación.
Nuestros especialistas en reproducción asistida pueden ayudarte.



Sin comentarios