Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios físicos profundos. Algunos de estos cambios pueden plantear situaciones de riesgo que requieren intervención médica para proteger tanto a la madre como al bebé. Uno de los dispositivos más utilizados en obstetricia para prevenir el parto prematuro es el pesario cervical. Aunque muchas mujeres no han oído hablar de él hasta que su ginecólogo lo menciona, se trata de un recurso sencillo, eficaz y mínimamente invasivo que puede marcar una diferencia significativa en embarazos de riesgo.
Qué es el pesario cervical y cómo funciona
El pesario es un dispositivo de silicona con forma de anillo o copa que se coloca en la vagina, rodeando el cuello del útero. Su función principal es proporcionar soporte mecánico al cérvix, reduciendo la presión que ejerce el peso del útero sobre él y modificando el ángulo cervical para dificultar el paso de bacterias y agentes externos hacia la cavidad uterina. De este modo, actúa como una barrera física que ayuda a mantener el embarazo hasta que el bebé haya alcanzado la madurez suficiente.
La indicación más frecuente del pesario es la insuficiencia cervical o cérvix corto, una condición en la que el cuello del útero se acorta de forma prematura, aumentando significativamente el riesgo de parto prematuro. Esta situación puede detectarse mediante ecografía transvaginal durante las revisiones del segundo trimestre, habitualmente entre las semanas 18 y 24 de gestación. Cuando la longitud cervical cae por debajo de los 25 milímetros, el equipo médico suele valorar la colocación de un pesario.
El procedimiento de colocación es sencillo y ambulatorio. No requiere anestesia ni hospitalización y puede realizarse en consulta por el ginecólogo especialista. La mujer puede notar cierta sensación de presión o leve molestia durante los primeros días, pero generalmente la tolerancia es buena. El pesario se retira alrededor de la semana 37 de gestación, cuando el embarazo se considera a término, o antes si se producen complicaciones que requieran finalizar el embarazo.
Ventajas del pesario frente a otras opciones
Ante la detección de un cérvix corto o insuficiencia cervical, los médicos disponen de varias estrategias. La más tradicional es el cerclaje cervical, una intervención quirúrgica en la que se coloca una sutura alrededor del cuello del útero para mantenerlo cerrado. Aunque eficaz, el cerclaje conlleva riesgos asociados a la anestesia y a la propia intervención quirúrgica, como el riesgo de rotura prematura de membranas o de desencadenar contracciones.
El pesario se presenta como una alternativa menos invasiva al cerclaje en determinados casos. Varios estudios clínicos han evaluado su eficacia y han concluido que, en mujeres con cérvix corto, el pesario puede reducir significativamente la tasa de parto prematuro antes de la semana 34. Su ventaja principal es precisamente la ausencia de riesgo quirúrgico, lo que lo convierte en una opción atractiva para muchas pacientes.
Otro uso del pesario en ginecología, aunque distinto al obstétrico, es el tratamiento del prolapso de órganos pélvicos, una condición en la que el útero, la vejiga o el recto descienden hacia la vagina. En este contexto, el pesario actúa como soporte para mantener los órganos en su posición correcta, especialmente en mujeres que no son candidatas a cirugía o que prefieren una solución conservadora.
Es importante que la mujer que lleva un pesario acuda a sus revisiones periódicas con el ginecólogo. Durante estas visitas se comprueba que el dispositivo esté bien colocado, se valora el estado del cérvix y se atienden las posibles molestias. Ocasionalmente puede ser necesario extraer y limpiar el pesario antes de recolocarlo. Además, si la mujer experimenta sangrado vaginal abundante, contracciones regulares, rotura de aguas o fiebre, debe acudir de inmediato a urgencias.
La combinación del pesario con otras medidas, como la administración de progesterona vaginal, puede potenciar el efecto protector en mujeres con alto riesgo de prematuridad. La progesterona contribuye a relajar el músculo uterino y a mantener el ambiente hormonal adecuado para prolongar el embarazo. La decisión de combinar ambos tratamientos dependerá de las características individuales de cada paciente y del criterio del equipo médico.
Conclusión
El pesario cervical es un dispositivo seguro, sencillo y eficaz que puede desempeñar un papel clave en la prevención del parto prematuro en embarazos de riesgo. Si tu ginecólogo ha detectado un cérvix corto o cualquier otra condición que pueda comprometer tu embarazo, no dudes en consultar todas tus opciones.
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