Volver al trabajo o separarse unas horas del bebé no tiene por qué significar el fin de la lactancia materna. El sacaleches es una herramienta que permite mantener la producción de leche y continuar amamantando incluso cuando madre y bebé no pueden estar juntos. En IMFER, donde acompañamos a las familias desde el embarazo, compartimos los aspectos más útiles para hacer esta transición de forma satisfactoria.
¿Qué tipo de sacaleches elegir?
Existen dos tipos principales:
- Sacaleches manual: económico, silencioso y portátil. Adecuado cuando la extracción es ocasional y la cantidad necesaria no es muy grande.
- Sacaleches eléctrico: más eficiente, reduce el esfuerzo y el tiempo. Recomendado cuando la madre trabaja y necesita extraer leche varias veces al día. Los modelos dobles simultáneos reducen a la mitad el tiempo de extracción.
Conviene comenzar a practicar la extracción varias semanas antes de la incorporación al trabajo para acostumbrarse y, si es necesario, crear un pequeño stock de reserva en el congelador.
Técnica de extracción
El momento más productivo para extraer suele ser por la mañana, cuando la producción es mayor. Un ambiente tranquilo, mirar una foto del bebé o tener cerca algo con su olor puede estimular el reflejo de bajada de la leche. Al inicio puede salir poca cantidad: esto es normal y no refleja la producción real. Con práctica regular mejora.
Conservación de la leche materna
Las recomendaciones del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) son:
- Refrigerada (0-4 °C): hasta 8 días. Mejor en la zona central del frigorífico, no en la puerta.
- Congelada (a -18 °C o menos): hasta 6 meses.
Para descongelar, sumergir el envase en agua caliente. No utilizar microondas porque destruye proteínas y puede crear puntos calientes. Una vez descongelada, consumir en las siguientes 24 horas y no volver a congelar. No es necesario usar envases esterilizados, pero sí lavados con agua y jabón; los de cristal son preferibles a los de plástico.
Lactancia y reincorporación laboral
La ley española reconoce el derecho a pausas para lactancia durante la jornada laboral. Si la empresa dispone de espacios adecuados, se puede extraer leche en el trabajo. Planificar con antelación, comunicarlo al empleador y preparar el stock previo son los pasos fundamentales para que la lactancia continúe tras la baja maternal.
Para mas informacion, visita nuestra guia sobre fertilidad y maternidad.
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