Revisado por el equipo médico de IMFER | Instituto Murciano de Fertilidad
- ¿Qué pasa con la fertilidad femenina después de los 40?
- FIV con óvulos propios: ¿cuándo tiene sentido?
- Donación de óvulos: la opción con mayor tasa de éxito
- Preguntas frecuentes sobre maternidad a partir de los 40
- ¿Hay un límite de edad para hacer una FIV o una donación de óvulos?
- ¿Es más arriesgado el embarazo a los 40 o más años?
- ¿Puedo preservar mi fertilidad ahora para usarla a los 40?
El deseo de ser madre a los 40 años —o incluso más tarde— ya no es una excepción en la consulta de reproducción asistida. Cada vez más mujeres llegan a esta etapa de su vida con un proyecto de maternidad por delante, ya sea porque así lo han decidido, porque las circunstancias no se dieron antes, porque sus anteriores parejas no querían hijos, o simplemente porque la vida tiene su propio ritmo. Sea cual sea el motivo, lo que importa es que existen opciones reales y el equipo médico puede orientar el camino.
Lo que también es cierto es que la biología reproductiva plantea desafíos específicos a partir de los 40 años que conviene conocer con honestidad. No para desanimar, sino para poder tomar decisiones informadas y plantear expectativas ajustadas a la realidad de cada caso. En IMFER siempre partimos de un diagnóstico individualizado: no hay dos mujeres de 40 años con la misma reserva ovárica, la misma historia clínica ni las mismas posibilidades.
En este artículo analizamos qué ocurre con la fertilidad femenina a partir de los 40, cuáles son las principales opciones de tratamiento y qué factores influyen en las posibilidades reales de éxito.
¿Qué pasa con la fertilidad femenina después de los 40?
A los 40 años, la reserva ovárica de la mayoría de las mujeres está significativamente reducida tanto en cantidad como en calidad. El número de óvulos disponibles disminuye con la edad de manera natural e irreversible, y los óvulos que quedan son, en promedio, de menor calidad cromosómica. Esto explica por qué las tasas de embarazo natural a los 40 años se sitúan en torno al 5% por ciclo, muy por debajo del 20-25% que corresponde a una mujer de 25 años.
El mayor riesgo asociado a la menor calidad ovocitaria es el de anomalías cromosómicas en el embrión, que se traduce en mayor frecuencia de abortos espontáneos y, en menor medida, en mayor riesgo de ciertas alteraciones genéticas fetales. Por ejemplo, la probabilidad de que un óvulo de una mujer de 40 años sea cromosómicamente normal es de aproximadamente el 30-40%, frente al 80-90% en una mujer de 25 años.
Todo esto no significa que ser madre con óvulos propios a los 40 sea imposible —hay mujeres que lo consiguen de forma natural o con tratamientos—, pero sí implica que las probabilidades son menores y que el tratamiento debe adaptarse a esta realidad.
FIV con óvulos propios: ¿cuándo tiene sentido?
La fecundación in vitro con óvulos propios puede seguir siendo una opción viable para mujeres de 40-42 años si la reserva ovárica lo permite. El factor decisivo no es la edad en sí misma, sino los parámetros de reserva ovárica: la hormona antimülleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales (RFA) son los indicadores que mejor predicen la respuesta a la estimulación.
En estos casos, el diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A) es una herramienta muy valiosa: permite analizar los cromosomas de cada embrión antes de la transferencia y seleccionar solo aquellos que son cromosómicamente normales (euploides). Esto reduce el riesgo de aborto y aumenta la probabilidad de implantación por embrión transferido, compensando en parte la menor calidad media de los óvulos.
A partir de los 43-44 años, sin embargo, las tasas de éxito con óvulos propios disminuyen de manera muy significativa, y la mayoría de los especialistas recomiendan valorar la donación de óvulos como primera opción.
Donación de óvulos: la opción con mayor tasa de éxito
La ovodonación es el tratamiento de reproducción asistida con mayor tasa de éxito para mujeres de más de 40 años. Al utilizar óvulos de una donante joven y sana —cuya calidad ovocitaria es óptima—, se eliminan los problemas derivados de la edad materna en lo que respecta a la calidad del embrión. La receptora solo aporta el útero, que en la mayoría de las mujeres de 40-50 años sigue siendo perfectamente capaz de albergar un embarazo.
Las tasas acumuladas de embarazo con ovodonación después de tres ciclos de transferencia pueden superar el 90%, lo que la convierte en la opción con mejores resultados objetivos para este grupo de pacientes. Muchas mujeres que acceden a la ovodonación experimentan una mezcla de emociones: el alivio de encontrar una vía viable, y quizás también cierta tristeza por no poder utilizar sus propios óvulos. Ambas cosas son absolutamente comprensibles, y el acompañamiento psicológico puede ser de gran ayuda en este proceso.
En España, la donación de óvulos está muy bien regulada, es altruista y anónima, y el proceso de selección de las donantes incluye un exhaustivo estudio genético, psicológico y de salud general. Nuestro país es referencia en Europa en este tipo de tratamientos, en parte por la calidad y la disponibilidad de sus donantes.
Preguntas frecuentes sobre maternidad a partir de los 40
¿Hay un límite de edad para hacer una FIV o una donación de óvulos?
En el sistema público, el límite suele ser los 40 años para la FIV y 50 para la donación de óvulos. En clínicas privadas como IMFER, el límite máximo acordado con la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) es de 50 años. Para cada caso, el equipo médico valora no solo la edad cronológica, sino el estado de salud general de la paciente, ya que el embarazo después de los 45 años conlleva un seguimiento obstétrico más estrecho.
¿Es más arriesgado el embarazo a los 40 o más años?
El embarazo en mujeres de más de 40 años tiene un mayor riesgo de complicaciones como hipertensión gestacional, diabetes gestacional y parto prematuro. Sin embargo, con un seguimiento obstétrico adecuado y en mujeres en buen estado de salud general, la gran mayoría de estos embarazos evolucionan de forma satisfactoria. El seguimiento debe ser más frecuente y específico.
¿Puedo preservar mi fertilidad ahora para usarla a los 40?
Si tienes menos de 35 años y quieres preservar tu opción de ser madre más adelante, la vitrificación de óvulos es la mejor herramienta disponible. Congelar óvulos cuando su calidad es óptima te da la opción de utilizarlos años después con unas probabilidades de éxito mucho mejores que las que tendrías con óvulos propios a los 40. Consúltanos y te explicamos en qué consiste el proceso.
Para mas informacion, visita nuestra guia sobre fertilidad y maternidad.
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