El parto es uno de los procesos fisiológicos más complejos y extraordinarios que puede experimentar el cuerpo humano. En el centro de este proceso se encuentran las contracciones uterinas, el mecanismo que el cuerpo utiliza para dilatar el cuello del útero y expulsar al bebé. Sin embargo, no todas las contracciones son iguales, ni ocurren todas en el mismo momento ni con el mismo propósito. Conocer los diferentes tipos de contracciones que pueden sentirse antes y durante el parto ayuda a las futuras mamás a distinguir cuándo empieza el trabajo de parto real, cuándo deben acudir al hospital y qué puede esperarse en cada fase.
En este artículo explicamos de forma clara y completa los diferentes tipos de contracciones, sus características, su función y qué deben hacer las embarazadas ante cada una de ellas.
Contracciones de Braxton Hicks: el ensayo del parto
Las contracciones de Braxton Hicks, también llamadas «contracciones de práctica» o «falso trabajo de parto», son contracciones uterinas que pueden comenzar ya desde el segundo trimestre del embarazo, aunque la mayoría de las mujeres empiezan a percibirlas claramente en el tercer trimestre, especialmente a partir de la semana 28-30.
Sus características principales son:
- Irregulares: no siguen un patrón de frecuencia regular. Pueden aparecer varias en un rato y luego desaparecer durante horas.
- Sin aumento progresivo: no se vuelven más frecuentes, más largas ni más intensas con el tiempo.
- Sin dolor intenso: generalmente se perciben como un endurecimiento del abdomen, una sensación de presión o, a lo sumo, una molestia leve. Raramente son verdaderamente dolorosas.
- Se alivian con el movimiento o el reposo: caminar, cambiar de posición, hidratarse o descansar suelen hacer que desaparezcan.
Las contracciones de Braxton Hicks son completamente normales y tienen una función: ejercitan el útero y preparan al cuerpo para el trabajo de parto real. No dilatan el cuello del útero de forma significativa. Si se vuelven muy frecuentes, dolorosas o aparecen antes de la semana 37, es importante consultar al médico para descartar un parto prematuro.
Contracciones de parto verdadero: cómo reconocerlas
Las contracciones del trabajo de parto real son diferentes de las de Braxton Hicks en aspectos fundamentales:
- Son regulares: siguen un patrón que se va haciendo más constante. Empiezan separadas (cada 15-20 minutos) y van acercándose progresivamente.
- Aumentan en intensidad y duración: cada contracción es más fuerte y dura más que la anterior. Al principio pueden durar 30-45 segundos; al final del trabajo de parto activo, pueden llegar a los 60-90 segundos.
- No se alivian con el reposo: seguir caminando, cambiar de posición o hidratarse no las detiene.
- Se acompañan de otros signos: puede aparecer el tapón mucoso (secreción espesa que puede tener algo de sangre), la rotura de aguas o una sensación de presión pélvica intensa.
Se habla de trabajo de parto activo cuando las contracciones se producen cada 5 minutos o menos, duran al menos 60 segundos y llevan así durante una hora. Este es el momento en que generalmente se aconseja ir al hospital.
Contracciones según la fase del parto
El trabajo de parto se divide en tres etapas o períodos, y las contracciones varían en cada uno de ellos:
- Período de dilatación: es la fase más larga, especialmente en el primer parto. El cuello del útero debe borrarse (adelgazarse) y dilatarse de 0 a 10 centímetros. En la fase latente (0-6 cm), las contracciones son menos frecuentes e intensas. En la fase activa (6-10 cm), son más fuertes, frecuentes y difíciles de manejar sin apoyo.
- Período expulsivo: una vez que la dilatación es completa, las contracciones se combinan con el esfuerzo activo de la madre (pujos) para hacer descender y salir al bebé. Las contracciones en esta fase pueden sentirse de forma diferente: con una urgencia irrefrenable de empujar, similar al reflejo de defecación.
- Período de alumbramiento: tras el nacimiento del bebé, el útero sigue contrayéndose para expulsar la placenta. Estas contracciones suelen ser menos intensas que las del parto pero pueden ser perceptibles y molestas.
Contracciones postparto
Las contracciones no terminan con el nacimiento del bebé. Durante los días siguientes al parto, el útero continúa contrayéndose para volver a su tamaño y posición normales. Estas contracciones se llaman entuertos o afterpains y son especialmente intensas durante la lactancia, ya que la oxitocina liberada durante la succión estimula las contracciones uterinas.
Los entuertos suelen ser más intensos en las mujeres que han tenido partos anteriores y durante los primeros días postparto, disminuyendo progresivamente en intensidad durante la primera semana.
Conclusión
Conocer los diferentes tipos de contracciones y sus características ayuda a las futuras mamás a vivir el proceso del parto con más tranquilidad y seguridad. Distinguir las contracciones de entrenamiento de las contracciones de parto real, saber qué esperar en cada fase y reconocer las señales que indican que es momento de ir al hospital son conocimientos que todo equipo de gestantes debería tener. Recuerda que tu equipo médico es siempre tu mejor guía ante cualquier duda.
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