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Cuando la búsqueda de embarazo se prolonga más de lo esperado, es natural sentir incertidumbre y querer saber qué más se puede hacer. La buena noticia es que existen hábitos y estrategias con respaldo científico que pueden mejorar tus probabilidades de concebir de forma natural. No se trata de soluciones mágicas, sino de ajustes inteligentes en el estilo de vida y en la comprensión del ciclo reproductivo que pueden marcar una diferencia real. A continuación, repasamos seis de los más importantes.

Conoce tu ciclo menstrual y tu ventana fértil

El primer paso, y quizá el más determinante, es conocer bien tu ciclo menstrual. La concepción solo es posible durante la ventana fértil, que incluye los días cercanos a la ovulación. En un ciclo de 28 días, la ovulación suele ocurrir alrededor del día 14, aunque puede variar considerablemente de una mujer a otra e incluso de un ciclo a otro en la misma mujer.

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El método más sencillo para identificar la ovulación es la observación del moco cervical: en los días fértiles, el flujo vaginal adquiere una consistencia transparente y elástica, similar a la clara de huevo crudo. También puedes usar tests de ovulación urinarios, que detectan el pico de hormona LH que precede a la ovulación. Algunos dispositivos de seguimiento de la temperatura corporal basal también pueden ayudarte a identificar con precisión tu ventana fértil.

Mantener relaciones sexuales en los dos o tres días previos a la ovulación y el día de la ovulación misma maximiza las posibilidades de fecundación, ya que los espermatozoides pueden sobrevivir hasta cinco días en el tracto reproductivo femenino.

Cuida tu peso y tu estilo de vida

El peso corporal tiene un impacto directo sobre la fertilidad, tanto por exceso como por defecto. El tejido adiposo produce hormonas estrogénicas, y un exceso de grasa corporal puede alterar el equilibrio hormonal necesario para una ovulación regular. El sobrepeso y la obesidad se asocian con ciclos irregulares, síndrome de ovario poliquístico (SOP) y menor tasa de éxito en los tratamientos de reproducción asistida. Pero el extremo contrario también es problemático: el bajo peso y la restricción calórica severa pueden suprimir la ovulación como mecanismo de protección del organismo.

El ejercicio moderado y regular es beneficioso para la fertilidad. Sin embargo, el ejercicio físico intenso y prolongado —especialmente en mujeres con bajo porcentaje graso— puede inhibir la función reproductiva. Si practicas deporte de alta intensidad, consulta con tu médico sobre los niveles adecuados durante la búsqueda de embarazo.

El tabaco es uno de los factores más perjudiciales para la fertilidad femenina. Afecta la reserva ovárica, acelera el envejecimiento reproductivo, aumenta el riesgo de aborto espontáneo y dificulta la implantación embrionaria. Si fumas, dejarlo es probablemente la medida más efectiva que puedes tomar para mejorar tu fertilidad. El alcohol, incluso en cantidades moderadas, también se asocia con mayor tiempo hasta lograr el embarazo.

El estrés crónico puede interferir en la ovulación a través de su efecto sobre el eje hipotalámico-hipofisario-ovárico. Aunque el estrés por sí solo raramente es la causa de la infertilidad, puede agravar problemas preexistentes y dificultar el proceso. Técnicas de relajación como el yoga, la meditación o la psicoterapia pueden ser herramientas complementarias útiles.

La suplementación con ácido fólico (400-800 mcg al día) debe comenzarse al menos un mes antes de intentar el embarazo. Este micronutriente es esencial para la prevención de defectos del tubo neural en el embrión y también se ha relacionado con mejor calidad ovocitaria. Consulta con tu médico si necesitas dosis más altas según tu situación particular.

Finalmente, si llevas más de 12 meses buscando embarazo sin éxito (o más de 6 si tienes más de 35 años), es el momento de solicitar una consulta con un especialista en reproducción. No esperes a que «llegue solo». Un estudio básico de fertilidad puede identificar causas tratables y orientar el mejor camino hacia la concepción.

Conclusión

Aumentar las probabilidades de embarazo implica una combinación de conocimiento, hábitos saludables y asesoramiento profesional cuando es necesario. Cada pareja y cada situación es única, y lo que funciona para una persona puede no ser suficiente para otra. El tiempo es un factor importante en la fertilidad, y actuar de forma informada y oportuna marca la diferencia.

Puedes leer mas sobre este tema en nuestra guia sobre infertilidad en pareja.

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Equipo Editorial IMFER Blog

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Última revisión médica: 10 de mayo de 2026

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1 Comentario

  1. Wanda 04 de enero de 2017

    Una mujer de 51 año esterelisada a los 23año puede quedar embarazada

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