Pólipos uterinos

Los pólipos uterinos son masas de tejido que crecen en la cavidad uterina, generalmente tejido endometrial (glándulas endometriales y estroma). Debido a su crecimiento anormal son considerados como tumores, en su gran mayoría benignos. Tienen una forma alargada, son muy vascularizados y pueden ser de tipo fibroso o mucoso.

Los pólipos también se pueden encontrar en el cuello del útero (pólipo endocervical), en las trompas de Falopio y más raramente a nivel del perineo, vulva o vagina. Pueden aparecer de forma única o múltiple y medir desde medio centímetro hasta una decena, aunque la media suele ser de 2 a 3 cm.

Este tipo de tumor se presenta en las mujeres con una frecuencia del 1-3%, su desarrollo aumenta con la edad y si aparece a partir de la menopausia puede llegar a ser una causa importante relacionada con el cáncer endometrial; se estima que menos del 1% de estos tumores llega a ser maligno.

Síntomas

Normalmente los pólipos pequeños son asintomáticos y la mujer no se da cuenta de que los tiene. Sin embargo, cuando el pólipo crece se presenta su síntoma más característico, que es una hemorragia abundante durante la menstruación (hipermenorrea) o entre menstruaciones (metrorragia) e incluso hemorragia tras mantener relaciones sexuales. Se cree que el 25% de los sangrados irregulares están relacionados con la presencia de pólipos endometriales.

Otro de los síntomas que puede presentar la mujer es una anemia debido a las frecuentes y abundantes hemorragias provocadas por los pólipos.

Diagnóstico

Los pólipos generalmente son encontrados por el ginecólogo en las revisiones normales mediante ecografía transvaginal, pero para asegurar el diagnóstico se puede realizar una prueba denominada sonografía tridimensional o bien, mediante una hidrosonografía.

  • La sonografía tridimensional nos permite ver el útero en diferentes planos con una imagen de alta calidad.
  • La hidrosonografía consiste en realizar una ecografía transvaginal pero añadiendo vía vaginal una solución salina o suero estéril para despegar las paredes internas del útero y tener una mejor visión del pólipo.

Tratamiento

Su tratamiento se basa generalmente en la extirpación del pólipo, polipectomía, y habitualmente se realiza mediante histeroscopia.

La histeroscopia es cirugía menor y ambulatoria consistente en introducir un endoscopio, que posee un pequeño material para operar, junto con una luz y una pequeña cámara dentro de la cavidad uterina ofreciendo una imagen digital del interior de la cavidad.

Otra forma de eliminar los pólipos, de pequeño tamaño, es raspando la cavidad uterina, curetaje.

Independientemente del tratamiento utilizado, una vez extraído el pólipo se manda una pequeña parte de éste al laboratorio para analizarlo y confirmar que se trata de un pólipo de tipo benigno.

Factores de Riesgo

Existen una serie de factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir un pólipo uterino, estos son:

  • Mujeres con obesidad.
  • Concentración elevada de estrógenos.
  • Anovulación crónica, es decir, cuando se tienen ciclos sin ovocitos.
  • Insuficiencia lútea.
  • Edad: su riesgo aumenta con la edad.
  • Uso de tamoxifeno, fármaco utilizado en el tratamiento del cáncer de mama.
  • Mujeres con hipertensión arterial.
  • Inflamación crónica uterina.

Causa de Infertilidad

Los pólipos se relacionan con la infertilidad, ya que pueden ser causa de abortos espontáneos, impedir la implantación del embrión o bien obstaculizar el paso de los espermatozoides hasta el óvulo, dependiendo del espacio que el pólipo ocupe dentro de la cavidad uterina. Los pólipos pequeños, menos de 2 cm., no disminuyen las tasas de embarazo pero si se sabe que aumentan las tasas de aborto.

Entre un 15% y 24% de mujeres con problemas de esterilidad presentan pólipos en su útero.

En aquellas pacientes que se someten a tratamientos de reproducción asistida, el diagnóstico de los pólipos suele ser rápido, ya que una de las primeras pruebas que se le hace a la paciente es una ecografía transvaginal, donde se puede sospechar la presencia de pólipos y, si es así, derivar a la paciente a histeroscopia.

Según un estudio realizado a 230 mujeres en un centro de reproducción de Japón, las tasas de embarazo tras realizar una polipectomia aumentaron del 23 al 65%.

Fuente: Reproducción Asistida ORG

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